Terremoto en el PAMI: renuncias sin aceptar y el ascenso de Zicavo

Terremoto en el PAMI: renuncias sin aceptar y el ascenso de Zicavo

La obra social más grande del país atraviesa su semana más turbulenta en meses. El 5 de agosto, el director ejecutivo del PAMI, Esteban Leguízamo, y su segundo, Carlos Zamparolo, pusieron sus cargos a disposición en medio del deterioro político y financiero que golpea al organismo desde hace meses. Sin embargo, el desenlace no fue el esperado: el Ministerio de Salud no aceptó las dimisiones y la Casa Rosada decidió congelar los cambios mientras se define una reconfiguración interna más amplia.

 

Leguízamo y Zamparolo eran hombres de extrema confianza del ministro de Salud, Mario Lugones, y encabezaban el esquema que la cartera había armado en la conducción de la obra social de los jubilados. Su salida no es un hecho aislado: a comienzos de julio ya había renunciado Guido Giana, número dos del Ministerio de Salud, un movimiento que en el propio PAMI se leyó como anticipo de esta debacle. Ahora, incluso la continuidad de Lugones al frente de la cartera sanitaria empezó a ponerse en duda.

 

El trasfondo de la crisis combina un fuerte ajuste fiscal (con una caída real superior al 10% en las transferencias del Tesoro al organismo), y un conflicto abierto con clínicas, sanatorios y médicos, que denuncian un atraso de más del 100% en los aranceles que perciben. Ese combo derivó en faltantes de medicamentos, recortes de cobertura y restricciones de atención en distintas provincias, lo que terminó erosionando la posición de las autoridades salientes.

 

En ese vacío de conducción emergió una figura que gana peso día a día: María Florencia Zicavo, síndica general del PAMI designada en abril de 2026. Formada como exfuncionaria del Ministerio de Justicia, Zicavo llegó al organismo con un rol formal acotado a las tareas de control y auditoría, pero en las últimas semanas se consolidó como una de las referentes centrales de la conducción operativa cotidiana, superando ampliamente ese mandato original. Antes de su llegada a PAMI, en 2025 había integrado la Unidad de Tareas de Investigación del Gobierno, con la misión de monitorear las derivaciones del caso $Libra que pudieran afectar a la administración de Javier Milei, y mantiene vínculos con el círculo del exministro de Justicia Cúneo Libarona.

 

Su avance coincidió con el desplazamiento de varios gerentes históricos del organismo y con la llegada de otros funcionarios provenientes de Justicia a puestos clave. Para buena parte del oficialismo, la disputa por el control de PAMI excede el recambio de nombres: en juego está el manejo de uno de los presupuestos más grandes del Estado y su peso territorial de cara a la campaña de 2027. Mientras tanto, la definición formal sobre quién queda al mando sigue pendiente.