Rechazo transversal a los dichos de Álvarez Rivero sobre el Hospital Garrahan
En el marco del debate legislativo por la emergencia pediátrica, una frase de la senadora cordobesa Carmen Álvarez Rivero (PRO) desató una ola de críticas en el Congreso y en ámbitos sanitarios. “No creo que los niños argentinos tengan derecho a ir al Garrahan a ser curados”, sostuvo durante la discusión en comisión, en la que se aprobó dictamen favorable al proyecto.
Aunque luego afirmó que sus palabras fueron “malinterpretadas”, el repudio fue inmediato. Legisladores de distintos bloques recordaron que el Hospital Garrahan es un centro de referencia nacional y regional en atención pediátrica de alta complejidad, al que llegan pacientes de todas las provincias.
La diputada Paula Penacca (Unión por la Patria) respondió: “El derecho a la salud está consagrado en la Constitución y en tratados internacionales. Ningún legislador debería relativizarlo. El Garrahan es un orgullo del sistema público y debe estar al servicio de todos los niños del país”.
En la misma línea, el pediatra y exdirector del hospital, Carlos Kambourian, señaló: “El Garrahan no es un hospital porteño, es federal. La mayoría de sus pacientes son del interior. Pretender limitar ese acceso es desconocer su misión y trayectoria”.
Desde Córdoba también se alzaron voces críticas. La legisladora provincial Gabriela Estévez sostuvo que las declaraciones de Álvarez Rivero “reflejan una visión que abandona a las familias del interior, que justamente necesitan de hospitales de alta complejidad para salvar la vida de sus hijos”.
La senadora intentó aclarar su postura enfatizando la necesidad de “fortalecer los sistemas provinciales de salud”, pero el impacto de la frase persiste. Para especialistas y legisladores, el debate evidenció la fragilidad de los sistemas locales, pero también reafirmó que el Garrahan es un pilar irremplazable del derecho a la salud infantil en Argentina.
Fuente: SaberenSalud.