ObSBA apuesta a fortalecer su red propia y enfrenta el desafío del financiamiento sanitario
La Obra Social de la Ciudad de Buenos Aires (ObSBA) atraviesa una etapa de expansión y transformación, con el objetivo de mejorar la atención de sus afiliados y fortalecer su red de servicios propios. Bajo la conducción de Alejandro Amor, la entidad impulsa un proceso que combina descentralización de la atención, prevención y una importante inversión en infraestructura sanitaria.
Uno de los principales proyectos se concentra en el Sanatorio Dr. Julio Méndez, considerado uno de los efectores centrales de la obra social. Allí se desarrolla un plan integral de remodelación que contempla nuevas instalaciones, incorporación de tecnología y ampliación de la capacidad asistencial. Entre las obras realizadas se encuentran la renovación de la Unidad Coronaria, con 16 camas nuevas, mejoras en las áreas de Cuidados Intensivos y Cuidados Paliativos y la actualización del sector de Anatomía Patológica.
El proyecto de mayor magnitud corresponde a los quirófanos. La renovación contempla siete salas generales y especiales, nuevas áreas de apoyo, vestuarios, esterilización y recuperación postoperatoria. Seis quirófanos ya se encuentran operativos y, según la entidad, permiten realizar dentro del propio sanatorio alrededor del 80% de las cirugías.
La estrategia también apunta a acercar la atención médica a los afiliados. Desde 2023 se incorporaron nuevos centros propios en distintos barrios porteños, mientras que en 2025 comenzó el Programa de Médicos y Médicas de Cabecera, destinado a garantizar un profesional de referencia para cada paciente, con una mirada centrada en la prevención, el seguimiento y la atención integral.
En paralelo, ObSBA avanza con la remodelación del laboratorio y proyecta para 2027 sumar 100 camas en el tercer piso del Sanatorio Méndez. La ampliación busca incrementar la capacidad asistencial y contribuir a la sustentabilidad del establecimiento.
Sin embargo, el crecimiento se desarrolla en un escenario complejo para todo el sistema sanitario. Amor advierte sobre las dificultades de financiamiento que atraviesan obras sociales, prepagas y otros actores del sector. En ObSBA, el peso del gasto en medicamentos sobre los ingresos pasó del 8-9% en 2023 a superar el 23%, lo que coloca al control y la auditoría de los medicamentos de alto costo entre las prioridades.
La judicialización de la salud constituye otro desafío. Según la información aportada en la nota, el 66% de los amparos de los expedientes de la Cámara Civil y Comercial corresponde a medicamentos y discapacidad. Frente a esta situación, ObSBA analiza impulsar, junto con el Gobierno porteño y legisladores, mecanismos de consulta técnica para brindar a los jueces elementos especializados al momento de resolver tratamientos y prestaciones.
El escenario plantea así una doble exigencia: mejorar la capacidad de atención y, simultáneamente, administrar con mayor eficiencia recursos cada vez más tensionados por el costo de las prestaciones, los medicamentos y la evolución general del sistema sanitario.
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