Los laboratorios nacionales al borde de un terremoto regulatorio

Los laboratorios nacionales al borde de un terremoto regulatorio

Un polémico acuerdo internacional ha encendido las alarmas en la industria farmacéutica local: Argentina se habría comprometido a modificar los «criterios de patentabilidad» para los medicamentos, lo que implicaría la derogación de una resolución clave vigente desde 2012. Esa normativa —resolución conjunta 118/2012 (y otras complementarias)establece pautas estrictas para otorgar patentes farmacéuticas, limitando el registro de composiciones, sales, ésteres, metabolitos o segundas indicaciones terapéuticas.

 

La norma de 2012, impulsada por los ministerios de Industria y Salud junto con el INPI, fue diseñada con un claro objetivo de política pública: proteger el mercado de los laboratorios nacionales y evitar extensiones de patentes superficiales («evergreening»), al tiempo que se promueve el acceso a medicamentos. Según fuentes, ejecutivos de Pfizer y Merck advertían sobre esta demanda en una reunión reciente con el presidente Javier Milei y su ministro Federico Sturzenegger en Manhattan, lo que subraya la presión externa.

 

El debate no es nuevo en el seno del Gobierno: desde 2023, los funcionarios están divididos. Por un lado, Sturzenegger impulsa una reforma desreguladora; por el otro, Mario Lugones, al frente del Ministerio de Salud, resistía la eliminación de la normativa, incluso cuando ya existía un borrador para derogarla.

 

Las cámaras empresariales de laboratorios extranjeros, agrupadas en CAEME, recibieron con satisfacción el anuncio: describieron el acuerdo como “un paso significativo hacia la integración de Argentina con estándares internacionales”.

 

Para los laboratorios locales, en cambio, el golpe podría ser duro: si se eliminan los criterios restrictivos, se abren las puertas a patentes más amplias, lo que podría erosionar su ventaja competitiva. Además, este giro regulatorio responde a un reclamo de Washington: en su informe especial 301 de 2025, la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. señaló a Argentina por sus barreras en materia de propiedad intelectual farmacéutica.

 

En suma, lo que parecía un mero debate técnico se ha convertido en una pulseada entre la defensa de la industria nacional y la integración con los mercados internacionales, con potenciales efectos profundos sobre el sistema de salud local y el acceso a medicamentos.

 

Fuente: SaberenSalud.