El Gobierno estudia fragmentar el sistema de salud de las Fuerzas Armadas frente a un pasivo de $200 mil millones
El Estado nacional analiza dividir la cobertura médica de los efectivos de las Fuerzas Armadas y de las fuerzas federales al mando del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), que acumula una deuda de $200.000 millones y un déficit operativo mensual de alrededor de $10.000 millones.
La idea impulsada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien propuso que la Prefectura Naval Argentina y la Gendarmería Nacional Argentina se aparten de IOSFA para contar con una obra social propia, y por el titular del Ministerio de Defensa, Luis Petri, que trabaja en la constitución de una nueva entidad para los militares, surge como fórmula para hacer frente al colapso del sistema.
El nivel de deuda se agrava mensualmente: los pasivos crecen en torno a $20.000 millones cada mes, mientras las prestaciones para afiliados —cerca de 600.000 personas— sufren cortes, afectando a pacientes oncológicos, trasplantes, enfermedades crónicas e insulinodependientes.
La estructura actual de IOSFA fue creada por decreto en 2013 para unificar los sistemas propios de cada fuerza; sin embargo, la superestructura generada fue cuestionada por generar costos elevados sin eficiencia real.
Una de las rutas técnicas contempladas es que el pasivo quede a cargo del Ministerio de Economía de la Nación, mediante ajustes presupuestarios, transferencia de partidas y regularización contable.
Aun así quedan pendientes decisiones sobre la forma que adopte la nueva cobertura, el destino de las delegaciones y el impacto para los 2.700 empleados de IOSFA. También sobresale la resistencia de las fuerzas armadas al aumento de aportes que implicaría subir la alícuota para afiliados, una medida que, consideran, requiere sanción del Congreso.
En definitiva, el Gobierno busca dar una solución antes de la transición del 10 de diciembre, pero el camino está lleno de interrogantes respecto de la estructura, financiación y autonomía que tendrá la futura obra social militar.