Argentina acelera su posicionamiento como centro regional de investigación clínica
El país atraviesa un momento de expansión sostenida en el campo de los ensayos clínicos y se consolida como uno de los destinos más atractivos de la región para la inversión en investigación de nuevos medicamentos, tecnologías médicas y dispositivos. La combinación de capital humano altamente capacitado, un marco regulatorio en modernización, costos competitivos y creciente interés de los pacientes genera un ecosistema propicio que empieza a captar la atención global.
Durante el primer simposio de la Sociedad de Centros de Investigación Clínica (SCRS) realizado en América Latina —cuyo debut fuera de Estados Unidos y Europa tuvo lugar en Buenos Aires— referentes internacionales destacaron el salto cualitativo del país. “Hay una enorme oportunidad que se abre”, afirmó Guillermo Ortiz, presidente de la Fundación Estudios Clínicos de Rosario. Argentina fue elegida sede tras liderar en 2024 la participación global de investigadores en el encuentro virtual de la SCRS.
El crecimiento se refleja en números: en los últimos ocho años, la ANMAT aprobó más de 230 protocolos por año y el país ya cuenta con 40.000 a 50.000 pacientes enrolados. La nueva regulación, que entrará en vigor el mes próximo, podría reducir los tiempos de aprobación a 15 días para centros acreditados, profundizando una tendencia que llevó los plazos de seis meses a un máximo actual de 80 días.
El impacto económico también es significativo: la investigación clínica aportó en 2023 unos US$793 millones —el 42% de toda la inversión en I+D del país— y generó casi 5000 empleos directos. De cumplirse las condiciones regulatorias e institucionales, empresas de la Mesa de Salud de AmCham estiman que esa inversión podría triplicarse en cinco años.
Entre los desafíos, especialistas subrayaron la necesidad de incorporar formación específica en investigación desde el pregrado, mejorar la digitalización de procesos y resolver demoras críticas en Aduana para el ingreso de insumos. Aun así, el consenso es claro: con trayectoria, capacidad instalada y talento profesional, Argentina está en camino de consolidarse como un «hub» regional de investigación clínica de primer nivel.
Fuente: SaberenSalud.