Una nueva plataforma busca anticipar riesgos y fortalecer la vacunación en todo el país
El Ministerio de Salud de la Nación puso en marcha una herramienta que marca un cambio en la forma en que se monitorea la vacunación en el país. Hasta ahora, seguir el pulso real de las coberturas exigía consultar informes dispersos, con actualizaciones que podían demorar semanas. Desde esta semana, el nuevo Tablero de Monitoreo del Calendario Nacional de Vacunación permite visualizar la situación casi en tiempo real y ajustar estrategias antes de que aparezcan alertas epidemiológicas.
La iniciativa fue presentada durante la última reunión del Consejo Federal de Salud (Cofesa) y se inscribe en un contexto continental complejo: en América, enfermedades que durante años se mantuvieron bajo control –como el sarampión– vuelven a mostrar un incremento sostenido. Frente a ese escenario, el Gobierno busca reforzar la vigilancia y mejorar la precisión de sus intervenciones.
A diferencia de los reportes tradicionales, esta plataforma integra información provincia por provincia e incluso a nivel distrital, con la posibilidad de seguir la evolución de cada vacuna, medir brechas entre población objetivo y registrada, evaluar campañas y analizar la distribución territorial de las coberturas. Todo se alimenta de los sistemas Siisa y Nomivac, lo que permite consolidar datos antes dispersos y “nominalizar” la información para facilitar decisiones basadas en evidencia.
Aunque por ahora el acceso está limitado a autoridades sanitarias, desde el equipo que conduce Mario Lugones adelantaron que se publicará una versión abierta al público en los próximos meses.
Uno de los aspectos más valorados por los especialistas es la capacidad de identificar en qué grupos y territorios se producen las mayores caídas entre primeras y segundas dosis, un problema recurrente en varias edades. El módulo de Cobertura Ampliada ofrece información específica para las cohortes de 5 y 11 años, claves por la cantidad de vacunas que concentran.
El tablero se actualiza de manera continua con la carga de los equipos provinciales. Aún queda pendiente integrar la relación entre dosis distribuidas y aplicadas, un paso esencial para optimizar la logística y fortalecer la cadena nacional de vacunación.