Tuberculosis en alza: el país cerró 2025 con 17.283 casos y 2026 profundiza la tendencia

Tuberculosis en alza: el país cerró 2025 con 17.283 casos y 2026 profundiza la tendencia

La tuberculosis volvió a instalarse en la agenda sanitaria nacional. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, entre enero y los primeros días de junio de 2026 se notificaron 6.482 diagnósticos, un 71,6% más que en igual tramo de 2020 y el registro acumulado más alto para esa altura del año en la serie reciente. El dato continúa la trayectoria con la que había terminado 2025, cuando el sistema de salud contabilizó 17.283 casos en todo el territorio, equivalentes a una tasa de 37,3 cada 100.000 habitantes.

 

El crecimiento no es homogéneo. En números absolutos, la región Centro concentra la mayor parte del incremento, mientras que las subas porcentuales más marcadas aparecen en Misiones, Mendoza, Entre Ríos, Santiago del Estero y Santa Fe. También se sumaron aumentos en el Noreste y en Cuyo. La excepción es la región Sur, que muestra una caída cercana al 22% en sus notificaciones parciales.

 

Por edades, el panorama es diverso: en menores de 15 años los registros de 2025 marcaron una leve baja interanual, pero entre los adolescentes de 15 a 19 años los contagios crecieron más de 6%, un dato que los especialistas siguen con atención. Frente a este escenario, la cartera sanitaria nacional actualizó sus pautas técnicas para acelerar la detección mediante pruebas moleculares y reforzar la llegada de insumos diagnósticos a las provincias.

 

La enfermedad la causa el bacilo de Koch, que afecta sobre todo a los pulmones (aunque puede alojarse en riñones, cerebro, columna o piel), y se transmite por el aire al toser, estornudar o hablar. Los signos de alerta son tos de más de dos semanas, a veces con sangre, fiebre prolongada, sudoración nocturna, cansancio, pérdida de peso y dolor en el pecho.

 

Se trata de una infección prevenible y curable con tratamiento completo, aunque sin abordaje adecuado puede ser letal: en el país se produce una muerte cada siete horas por causas asociadas. El desafío mayor son las formas farmacorresistentes, con más de 500 pacientes bajo esquemas de segunda línea, la mitad de ellos en el AMBA. Ventilar ambientes, aplicar la BCG al nacer, consultar ante tos persistente y estudiar a los contactos estrechos siguen siendo las principales barreras de contención.