La nueva longevidad desafía al sistema de salud: del tratamiento de enfermedades al cuidado integral
El aumento de la expectativa de vida está transformando la manera de entender el envejecimiento y plantea nuevos desafíos para los sistemas de salud. Ya no alcanza con tratar enfermedades de manera aislada: la atención de las personas mayores requiere contemplar su autonomía, sus preferencias, su entorno y la calidad de vida que desean preservar.
Este fue uno de los principales ejes del XXII Congreso Argentino de Gerontología y Geriatría, organizado por la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría (SAGG), que se realizó el 27 y 28 de agosto en Mar del Plata bajo el lema “Envejecer en un mundo que cambia: saberes y prácticas en el contexto actual”.
El encuentro reunió a especialistas para analizar los cambios que genera la mayor longevidad y revisar las estrategias de atención frente a una población que llega a edades avanzadas con necesidades cada vez más diversas.
Uno de los conceptos que atravesó las discusiones fue la necesidad de superar una medicina centrada exclusivamente en parámetros clínicos. Una persona mayor puede convivir con varias enfermedades, múltiples tratamientos y distintos grados de fragilidad, pero también tener objetivos personales que deben formar parte de las decisiones terapéuticas.
En ese contexto, la pregunta “¿tratar cifras o tratar pacientes?” sintetiza un cambio de paradigma. El desafío consiste en equilibrar la evidencia científica con las características individuales de cada paciente, evitando intervenciones innecesarias y priorizando aquellas que contribuyan a conservar la funcionalidad y la independencia.
La fragilidad, los cuidados, la polifarmacia, los derechos de las personas mayores y la toma de decisiones compartidas ocuparon un lugar central en la agenda. También adquirió relevancia la necesidad de fortalecer la formación de profesionales especializados en geriatría y gerontología.
La SAGG, fundada en 1951, tiene una extensa trayectoria en investigación, capacitación e intercambio científico sobre envejecimiento y mantiene actualmente programas de formación especializada y actividades académicas vinculadas con la atención integral de las personas mayores.
La llamada “nueva longevidad” obliga así a pensar políticas sanitarias que no se limiten a sumar años a la vida, sino que procuren agregar salud, autonomía y participación social a esos años.
Fuente de referencia: Infobae y Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría (SAGG).