Terapia intensiva para las clínicas: entre el alivio fiscal transitorio y la necesidad de una reforma de fondo

Terapia intensiva para las clínicas: entre el alivio fiscal transitorio y la necesidad de una reforma de fondo

El sistema de salud privado nacional atraviesa uno de sus momentos más críticos. Seis cámaras (Adecra, Acami, Capress, Confeclisa, Salud Federal y más de treinta entidades provinciales), pidieron el 10 de septiembre una audiencia urgente al jefe de Gabinete, Diego Santilli, para exponer la situación del sector. El argumento es de peso: los prestadores privados concentran el 51% de los establecimientos con internación del país (1.543 instituciones) y el 56% de las camas disponibles (121.198), una capacidad que el sistema público no podría absorber ante un cierre masivo.

 

Según Adecra-Cedim, hoy haría falta una suba del 26% en los ingresos de los prestadores para empatar el aumento de costos acumulado desde fines de 2020. Es una mejora respecto del pico de 57% registrado en diciembre de 2023, gracias a la liberación de las cuotas de la medicina prepaga, pero la brecha persiste: en el segundo trimestre de 2026 los costos subieron 6% y los ingresos apenas 6,8%, una diferencia insuficiente para revertir el atraso.

 

La crisis golpea con distinta intensidad según el financiador. Mientras la prepaga otorgó subas trimestrales cercanas al 8,3%, el PAMI solo ajustó un 1,9% desde diciembre de 2025, y el IOMA bonaerense un 6,1% en el trimestre. Por eso la carta a Santilli pone el foco en los prestadores del PAMI, atados a un esquema retributivo casi congelado.

 

Uno de los sostenes del sector es la suspensión de juicios de ejecución fiscal, prorrogada por la resolución 1158 hasta el 31 de diciembre. Es un alivio transitorio: en el VIII Congreso de Salud de Adecra+Cedim, Enrique Camerlinckx (Sanatorio Mater Dei) advirtió que unas 5.000 instituciones están «virtualmente quebradas» y solo subsisten porque el Estado no puede ejecutarlas.

 

El economista Jorge Colina ubicó el origen del problema en el estancamiento de 2012, la crisis de 2018 y el congelamiento de cuotas durante la pospandemia, cuyo ajuste posterior (tras la desregulación de precios de Milei), derivó en un conflicto judicial con las prepagas.

 

La brecha ya se traslada a los pacientes vía copagos y esquemas híbridos: en el Hospital Italiano, según explicó Gustavo García Fornari, el financiador cubre el valor de una cirugía tradicional y el paciente afronta el adicional de la tecnología robótica. Colina alertó que esto vuelve difícil saber cuánto se gasta realmente en salud.

 

Hubo también autocrítica: Camerlinckx reconoció ineficiencias internas del sector. Y Pablo Paltrinieri (Adecra) resumió el dilema como «administrar la inercia o motorizar el rediseño», proponiendo usar los saldos técnicos de IVA, modernizar convenios y avanzar en medicina preventiva. Su advertencia final: «el verdadero riesgo no es cambiar, sino seguir como estamos».

 

Fuentes consultadas:
-Silvia Stang, «Por qué las clínicas advierten sobre una larga crisis, qué efectos llegan a los pacientes y qué le piden al Gobierno», La Nación, 25 de septiembre de 2026.
-Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina (Adecra+Cedim), sitio institucional.