Mayor vigilancia sanitaria: el cáncer y la insuficiencia renal ahora son de notificación obligatoria
En un giro estratégico para la salud pública nacional, el Ministerio de Salud de la Nación actualizó el listado de enfermedades de notificación obligatoria (ENO), incorporando formalmente al cáncer y a la insuficiencia renal crónica (ERC). Con esta medida, el sistema de vigilancia epidemiológica del país se expande a un total de 153 eventos sanitarios, exigiendo que tanto el sector público como el privado informen de manera inmediata cada diagnóstico o sospecha clínica.
El fin de las estimaciones externas
Hasta la fecha, las estadísticas sobre oncología en el país dependían mayoritariamente de proyecciones internacionales, como las del observatorio Globocan. Si bien estas estimaciones indicaban cerca de 133.000 nuevos casos anuales, la falta de un registro nacional obligatorio dificultaba la creación de políticas basadas en datos locales precisos.
La resolución establece que los profesionales de la salud (médicos, bioquímicos y patólogos, entre otros) deberán cargar la información en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS) a través de tres registros clave:
ROHA: Para casos oncopediátricos.
RITA: Para pacientes adultos.
RCBP: Registro de base poblacional para todas las edades.
Un cambio en la planificación de recursos
La inclusión de la insuficiencia renal crónica, en cualquiera de sus estadios, busca frenar una patología en crecimiento debido al envejecimiento poblacional y al aumento de la diabetes e hipertensión. Según la cartera sanitaria, contar con datos reales permitirá optimizar la distribución de recursos y fortalecer la red asistencial, especialmente para pacientes con cuadros avanzados que requieren diálisis o trasplantes.
Especialistas del sector han recibido la medida con optimismo. El registro de tumores es considerado «imprescindible» para detectar enfermedades en etapas tempranas y reducir la mortalidad. Al centralizar la información (especialmente a través de los servicios de anatomía patológica), el Estado nacional busca transformar la gestión sanitaria, pasando de un modelo de respuesta ante la sospecha a uno de planificación basado en evidencia científica concreta y soberana.