Prepagas en retroceso: crece la presión sobre el sistema público tras la pérdida de cobertura médica

Prepagas en retroceso: crece la presión sobre el sistema público tras la pérdida de cobertura médica

El fuerte incremento de las cuotas de la medicina prepaga en los últimos dos años volvió a poner en el centro del debate la accesibilidad al sistema de salud privado. Un informe elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG), a partir de datos oficiales del INDEC, sostiene que desde fines de 2023 unas 742.000 personas dejaron de contar con cobertura de obra social o prepaga y pasaron a depender exclusivamente de la atención brindada por el sistema público.

 

Según el relevamiento, las empresas de medicina prepaga acumularon incrementos del 417% desde el inicio de la actual gestión nacional, mientras que la inflación registrada en el mismo período fue del 293%. Esa diferencia, sumada a la pérdida de empleo formal y al deterioro del poder adquisitivo, habría impactado en la capacidad de muchas familias para sostener el pago de las cuotas.

 

Los datos muestran además una reducción en el porcentaje de la población con algún tipo de cobertura privada o de la seguridad social. Mientras que en el segundo trimestre de 2023 el 67,5% de los argentinos contaba con obra social, prepaga, mutual o servicios de emergencia, esa proporción descendió al 65,4% dos años después. En paralelo, quienes dependen únicamente del sistema público pasaron de 9,55 millones a más de 10,29 millones de personas.

 

El informe también vincula este fenómeno con la caída del empleo registrado. La disminución de puestos de trabajo formales implica que miles de trabajadores pierdan automáticamente el acceso a una obra social, lo que incrementa la demanda sobre hospitales y centros de salud estatales.

 

Especialistas coinciden en que el crecimiento de la población que depende exclusivamente del sistema público representa un desafío para la planificación sanitaria, especialmente en un contexto de restricciones presupuestarias y mayores costos operativos. El aumento de la demanda podría traducirse en mayores tiempos de espera, presión sobre la infraestructura y necesidad de reforzar los recursos humanos y financieros destinados a la atención pública.

 

En este escenario, el debate sobre la sostenibilidad del sistema de salud vuelve a cobrar relevancia. Mientras las empresas de medicina prepaga argumentan que las actualizaciones de cuotas responden al incremento de los costos médicos y tecnológicos, distintos sectores advierten sobre la necesidad de encontrar mecanismos que garanticen el acceso a la cobertura sin comprometer el equilibrio financiero del sector ni sobrecargar al sistema público, que hoy absorbe una demanda creciente.