Nicotina sin prohibición: la industria promete un “cambio de hábito” y la salud pública reclama prevención
Casi seis meses después de la apertura del mercado, Philip Morris proyecta que los productos sin humo se expandirán en el país. Los especialistas piden que la regulación no llegue sola.
El 4 de mayo, Saber en Salud definió como “punto de inflexión” la decisión del Gobierno de abandonar la prohibición sobre vapeadores, tabaco calentado y bolsas de nicotina. La advertencia fue que regular no alcanza: sin una campaña nacional sostenida de prevención y cesación, el nuevo marco corría el riesgo de quedar corto.
Ese marco es la Resolución 549/2026, que creó un registro obligatorio con control y trazabilidad de estos productos. Más tarde, la Resolución 796/2026 sumó las advertencias sanitarias en los envases. Además, solo se permiten líquidos y sticks con sabor a tabaco, y bolsas con sabor a tabaco o mentol, y los aranceles de importación pueden llegar al 35%.
En ese contexto habló Stefano Volpetti, Chief Growth Officer de Philip Morris International, durante el evento Technovation en Buenos Aires. Para el ejecutivo, la regulación es “un paso importante” y una buena noticia para los cerca de ocho millones de fumadores argentinos. Sostiene que la experiencia de Japón, Suecia y México muestra que, con regulación, información y acceso, el cambio ocurre. La compañía apunta a que dos tercios de su facturación provengan de productos sin humo en 2030 (hoy son el 42%). Su prioridad local es IQOS, de tabaco calentado, aunque no dio fechas de lanzamiento.
Las dos miradas coinciden en que el mercado ya existía. El propio Gobierno sostuvo que la medida no crea un mercado nuevo, sino que ordena un circuito preexistente. Divergen en el foco. Volpetti habla de adultos fumadores que migran hacia opciones menos dañinas. Mientras que nuestra publicación, apunta a los jóvenes y a las estrategias de captación de la industria, que la OMS puso en el centro del Día Mundial Sin Tabaco 2026.
Los datos de la compañía también admiten matices. El 95% menos de gases tóxicos es una cifra de la empresa. Aunque la FDA autorizó en 2020 comunicarla como reducción de exposición a químicos dañinos, un estudio independiente de la universidad saudita KAUST detectó 67 compuestos en las emisiones, frente a los diez que declara la firma. Incluso el Ministerio de Salud reconoce que ninguno de estos productos es inocuo. Sobre Suecia, suele atribuirse su baja tasa de fumadores al snus, un tabaco oral tradicional, más que a los productos de PMI.
El reclamo sanitario ya tiene voz institucional: 17 sociedades científicas, entre ellas de pediatría, cardiología y neumonología, pidieron suspender la resolución hasta contar con una evaluación independiente.
El debate, entonces, no es solo si los productos funcionan para quienes quieren dejar el cigarrillo, como promete la industria. También es quién informa, quién controla y quién previene.
Fuentes consultadas:
–La Nación, entrevista a Stefano Volpetti (Chief Growth Officer de Philip Morris International), por Aldo Abram, 18 de octubre de 2026.
–Saber en Salud, “Se legalizan nuevos productos de nicotina, mientras persisten desafíos en prevención antitabáquica”, 4 de mayo de 2026
–Chequeado, “Bolsitas de nicotina: qué pasa con la regulación en Argentina y en el mundo” (actualización del 4/5/2026).
–Infobae, “Las principales sociedades científicas piden suspender la regulación que habilita la venta de vapeadores, tabaco calentado y bolsas de nicotina”, 6/5/2026.