El Gobierno oficializó la disolución del IOSFA, en medio del cierre de farmacias y una deuda de $210.000 millones
El Gobierno formalizó este miércoles el final del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA). A través del Decreto 1286/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por Javier Milei y su gabinete, dispuso el inicio de la disolución y posterior liquidación del organismo, a cargo de un administrador que designará el Ministerio de Defensa. La medida llega ocho meses después del Decreto 88/2026, que había creado la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la de las fuerzas de seguridad (OSFFESEG).
El texto fija el destino del personal. El directorio de la OSFA definirá los puestos que necesita e identificará qué empleados del IOSFA serán transferidos. Los que no pasen a la nueva entidad quedarán a cargo del administrador, que decidirá su situación según el régimen aplicable. Concluida la liquidación, Defensa asumirá los compromisos pendientes, y los empleados de planta permanente en disponibilidad seguirán en esa condición hasta su reubicación o baja. Los agentes de Gendarmería y Prefectura que prestan servicio en el instituto deberán volver a sus organismos de origen.
El decreto formaliza lo que ya venía ocurriendo en los hechos. En las últimas dos semanas, el liquidador Gonzalo Secchi ordenó cerrar las 31 farmacias propias, y se prevé el cierre de una decena de centros médicos y la reducción de 24 a 13 delegaciones. Otra resolución anticipa que el personal contratado bajará de unos 2.450 a 1.000 trabajadores desde febrero. Desde la OSFA justifican los cambios en un déficit superior a los $7.000 millones en la red de farmacias y en la necesidad de un esquema financieramente sustentable.
La deuda, mientras tanto, sigue en pie: unos $210.000 millones con alrededor de 2.000 prestadores. A comienzos de octubre, el Gobierno anunció que destinará fondos del Tesoro para cancelarla y negocia con unos 30 grandes acreedores. Les propone cobrar con quita del 50%, en tres cuotas con quita del 25%, o en doce cuotas sin quita, siempre que sigan prestando servicios. La salida de Ariel Guzmán, administrador de la estructura residual, en septiembre, ya había marcado la fragilidad del proceso.
Para los afiliados, el cambio de papeles aún no se traduce en alivio. Persisten cirugías suspendidas en hospitales militares, tratamientos oncológicos interrumpidos y prestadores sin cobrar, según denuncian los gremios. El presupuesto 2027 de Defensa promete “fortalecer la red de farmacias”, un objetivo que choca con el cierre ordenado. La pregunta es si la oficialización de la disolución ordenará el traspaso o abrirá una nueva etapa de incertidumbre.
Fuentes consultadas:
-Boletín Oficial 28/10/2026
-La Nación (28/10/2026 y 16/10/2026)
– Ámbito (16/10/2026).