Medicamentos: un informe oficial abre una nueva disputa por los precios
Un informe reservado elaborado por el Ministerio de Desregulación volvió a poner en el centro del debate el precio de los medicamentos en el país. Según el documento, que fue publicado por LA NACION, una comparación de 17 principios activos frente a Brasil, España, Estados Unidos, Francia e India concluyó que los precios de lista locales fueron superiores en el 90% de los cruces, con una relación mediana de 3,1 veces respecto de los valores internacionales.
El relevamiento utilizó el precio de venta al público y homogeneizó las presentaciones mediante la dosis diaria definida (DDD), una metodología empleada internacionalmente para comparar costos de tratamientos. La canasta incluyó medicamentos para hipertensión, colesterol, diabetes, hipotiroidismo, dolor, infecciones, ansiedad y trastornos gástricos. Entre los ejemplos más relevantes aparecen la levotiroxina, cuyo precio local sería hasta 26 veces superior al indio; la atorvastatina, con una diferencia de 5,4 veces; y la metformina, casi cinco veces más cara que la mediana internacional.
La Unión Argentina de Salud (UAS) aportó otro relevamiento que apunta en la misma dirección: sobre 21 medicamentos de venta bajo receta comparados con España, encontró precios argentinos superiores en 20 casos, con un sobreprecio promedio de 292,1%. En medicamentos de venta libre, la diferencia fue menor, aunque también favorable a España en seis de ocho productos analizados.
Sin embargo, la industria farmacéutica cuestionó la metodología. Cilfa sostuvo que comparar únicamente precios de lista puede resultar engañoso porque PAMI, obras sociales y prepagas obtienen descuentos comerciales de entre 35% y 70%. También señaló una carga impositiva cercana al 34%, el impacto del tipo de cambio y los subsidios existentes en algunos mercados internacionales. Como contrapunto, un estudio citado por la cámara y elaborado por FIEL concluyó que, al utilizar canastas homogéneas, otros países latinoamericanos presentan precios promedio superiores a los argentinos.
El debate se vincula con una política oficial orientada a incrementar la competencia. El DNU 70/2023 reforzó la prescripción por nombre genérico y estableció modificaciones destinadas a favorecer la elección de alternativas de menor precio.
Además, el Ministerio de Salud mantiene un sistema de precios de referencia para medicamentos utilizados en enfermedades crónicas, mientras que la receta electrónica busca mejorar la trazabilidad y eficiencia del sistema.
La controversia, por lo tanto, excede la discusión sobre cuánto cuesta un medicamento en la farmacia. Involucra la estructura de financiamiento sanitario, los descuentos de los financiadores, la competencia entre marcas y genéricos, la producción nacional, los impuestos y el acceso efectivo de los pacientes. El desafío para el Gobierno será determinar si una mayor apertura e importación puede reducir precios sin comprometer la sustentabilidad de la industria local ni la seguridad del abastecimiento.