La medicina del compromiso: el camino de un sanatorio al Impenetrable
El médico clínico Jorge De All, presidente del Sanatorio Otamendi y fundador de la ONG Cuerpo & Alma, plantea una visión de la salud que trasciende los hospitales urbanos para llegar a las zonas más aisladas del país. En diálogo con La Nación, De All comparte sus convicciones y la experiencia de su equipo: atención comunitaria, voluntariado, y una mirada integral sobre la desigualdad sanitaria.
Una de las ideas clave que propone De All es que la pobreza no sólo es económica, sino una suma de oportunidades perdidas que se manifiestan en educación, salud y acceso a la vida digna.
A través de Cuerpo & Alma, realizan cerca de 18 viajes al año hasta zonas como el Impenetrable Chaqueño, donde en una sola semana pueden registrarse miles de consultas y cientos de cirugías —56 de cataratas, por ejemplo— con un equipo de más de 600 profesionales voluntarios.
Para De All, la medicina comienza por el compromiso humano: “el juramento hipocrático” no es sólo una frase, sino un llamado real a estar “donde no hay médico”, a dejar la comodidad y atender al que está más lejos.
Ese enfoque lo conecta con el origen de su padre, un vendedor ambulante que estudió con esfuerzo, y con sus maestros de la clínica que practicaban esa misma entrega.
También reflexiona sobre el sistema de Salud argentino: destaca que aunque hay buenas estructuras, la desigualdad geográfica y social persiste. “Un chico que nace en la Capital Federal y otro en Formosa deberían tener las mismas oportunidades”, plantea.
Además, resalta que la medicina es cara por el equipamiento y, sobre todo, por el recurso humano calificado, lo cual amplía la brecha entre quienes acceden y quienes no.
Finalmente, De All lanza un mensaje a la acción: no basta con criticar desde la tribuna. Cada uno —desde su rol— puede dar “batallas concretas, paciente a paciente” para construir una Argentina más justa.
Su testimonio muestra que la Salud no es sólo técnica, sino ética y comunitaria.