La maratón de vasectomías en Prov. Bs.As. divide opiniones: entre la corresponsabilidad y la presión social

La maratón de vasectomías en Prov. Bs.As. divide opiniones: entre la corresponsabilidad y la presión social

En la ciudad de La Plata, la reciente convocatoria de una “maratón de vasectomía” organizada por World Vasectomy Day (WVD) junto al Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires ha reabierto el debate sobre el papel masculino en la planificación familiar. Según datos oficiales, en 2024 se concretaron 752 vasectomías en la provincia, frente a apenas 17 en 2018, lo que testimonia un crecimiento significativo de esta práctica.

 

Los promotores del programa destacan que la iniciativa apunta a visibilizar el derecho masculino a la anticoncepción y fomentar la corresponsabilidad reproductiva. En ese sentido, Lorena Setien —directora de WVD en Argentina— remarcó que muchos hombres buscan informarse sobre sus alternativas y que uno de los principales mitos a derribar es que la vasectomía afecta el deseo o el rendimiento sexual.

 

Sin embargo, no todos comparten ese entusiasmo. Una parte significativa de la población cuestiona que el enfoque institucional promueva un procedimiento quirúrgico –aunque sea ambulatorio– como vía “rápida” para descongestionar los servicios de salud o como medida simbólica en lugar de atender las causas profundas de la desigualdad en la participación masculina.

 

Las críticas apuntan a que hablar de participación no puede reducirse a una maratón de intervenciones sino que exige cambiar roles, estereotipos y destinar recursos a educación sexual integral.

 

El programa insiste en que el procedimiento sin bisturí dura apenas 15 minutos y los pacientes regresan caminando a sus casas, y que los testimonios indican una mejora en la vida sexual tras el alivio de la ansiedad por un embarazo no intencional.

 

Pero los detractores advierten: ¿y los costos emocionales, culturales o familiares de promover tan abierta y masivamente un método irreversible? ¿Se ofrece suficiente consejería, acceso informado, o se empuja una “solución rápida”?

 

Así, la iniciativa se inscribe en un escenario complejo: por un lado, avanza un derecho y una oferta poco explorada; por otro, persisten dudas sobre su implementación, voluntariedad y enfoque real hacia la equidad. Plantear el desafío es, en última instancia, tambalear entre la corresponsabilidad y la presión institucional.