Bronquiolitis en lactantes: Expertos alertan por la brecha de protección
Sociedades científicas advierten que unos 167.000 bebés podrían quedar expuestos al Virus Sincicial Respiratorio (VSR) pese a los avances en vacunación materna.
Con la llegada de las bajas temperaturas al hemisferio sur, la comunidad médica argentina ha encendido las alarmas. El Virus Sincicial Respiratorio (VSR), principal causante de la bronquiolitis, comienza su etapa de mayor circulación, afectando de manera crítica a menores de un año.
El VSR es responsable de hasta el 80% de las internaciones pediátricas durante el invierno. Lo más alarmante para los especialistas es que el virus no distingue antecedentes: la mayoría de las complicaciones ocurren en bebés nacidos a término y completamente sanos.
Desde 2024, Argentina dio un paso histórico al incluir la vacuna contra el VSR para personas gestantes en el Calendario Nacional. Esta estrategia busca transferir anticuerpos al recién nacido para protegerlo en sus meses de mayor vulnerabilidad. Sin embargo, los expertos señalan que esta medida, aunque vital, no es suficiente para cubrir a toda la población infantil.
Según datos epidemiológicos, existe una «brecha de protección» que afecta a unos 167.000 lactantes. Esta cifra responde al desfasaje entre el momento del nacimiento y la estacionalidad del virus (marzo a septiembre), dejando a miles de bebés sin defensas activas al iniciar su primera temporada de exposición.
Ante este escenario, entidades como la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP) proponen estrategias complementarias. La recomendación central es la administración de anticuerpos monoclonales de larga duración, una herramienta que permitiría blindar a los bebés que nacen fuera de la ventana de protección de la vacuna materna.
«Es fundamental cerrar las brechas de inmunización para evitar que el sistema de salud se vea desbordado», coinciden desde las sociedades científicas (SAVE y SLIPE). Mientras tanto, los médicos insisten en no descuidar los pilares de la prevención: lactancia materna exclusiva, lavado de manos y ambientes libres de humo.
La batalla contra la bronquiolitis este invierno dependerá de una combinación de innovación médica y cuidados preventivos en el hogar.