Fiebre amarilla: la vacuna gratuita se limitará a zonas endémicas para priorizar recursos sanitarios

Fiebre amarilla: la vacuna gratuita se limitará a zonas endémicas para priorizar recursos sanitarios

El Ministerio de Salud de la Nación anunció que, desde hoy, la aplicación gratuita de la vacuna contra la fiebre amarilla se restringirá exclusivamente a las zonas endémicas del país. La decisión, informada a través de canales oficiales, busca concentrar los recursos públicos en quienes más lo necesitan y evitar el uso de la salud pública como un subsidio para viajes al exterior.

 

La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), requiere vacunación obligatoria para ingresar a ciertos países tropicales. En Argentina, las áreas endémicas incluyen sectores de Misiones, Corrientes y parte de Formosa, donde la circulación viral representa un riesgo sanitario real.

 

Hasta ahora, los centros de vacunación públicos ofrecían la dosis sin costo también a viajeros internacionales. Con la nueva resolución, quienes viajen por turismo deberán acudir a centros privados habilitados y abonar la aplicación. El Ministerio sostiene que esta medida permitirá reasignar recursos a la mejora de la atención, la infraestructura hospitalaria y la remuneración del personal de salud.

 

La cartera sanitaria remarcó que la disponibilidad de vacunas está garantizada para la población que vive en zonas de riesgo, así como para aquellos casos excepcionales en los que la inmunización sea requerida por motivos laborales o humanitarios. En todos los casos, se continuará respetando el esquema de seguridad y trazabilidad de la vacuna, que en Argentina se administra en una sola dosis con protección de por vida.

 

Con esta decisión, el Gobierno busca promover un uso más eficiente del presupuesto sanitario, priorizando la prevención de enfermedades en contextos donde el riesgo epidemiológico es tangible, y reforzando el principio de que la salud pública debe enfocarse en necesidades reales y no en gastos vinculados al turismo internacional.