FaceAge: la IA que puede evaluar el estado de salud y predecir la supervivencia a partir del rostro
La inteligencia artificial sigue ampliando sus fronteras en el campo de la salud y ahora suma una herramienta que promete transformar la forma en que se evalúa el envejecimiento biológico. Se trata de FaceAge, un innovador algoritmo desarrollado por investigadores de Mass General Brigham que es capaz de estimar la edad biológica de una persona a partir de una simple fotografía de su rostro.
El proyecto, liderado por el científico Hugo Aerts, director del programa de Inteligencia Artificial en Medicina (AIM), combina técnicas avanzadas de deep learning con el análisis de imágenes faciales para identificar señales de envejecimiento que podrían pasar desapercibidas incluso para los especialistas.
A diferencia de la edad cronológica, que se mide por la cantidad de años transcurridos desde el nacimiento, la edad biológica refleja el estado real del organismo y puede verse influenciada por factores como enfermedades, hábitos de vida, estrés o condiciones ambientales.
Para desarrollar FaceAge, los investigadores entrenaron el modelo con 58.851 fotografías de individuos considerados sanos obtenidas de bases de datos públicas. Posteriormente, la herramienta fue validada en una cohorte de 6.196 pacientes con cáncer atendidos en dos centros médicos, utilizando imágenes captadas al inicio de sus tratamientos de radioterapia.
Los resultados fueron contundentes. Según el estudio, los pacientes oncológicos presentaban una edad facial estimada significativamente superior a su edad cronológica y, en promedio, aparentaban cerca de cinco años más que las personas sanas de la misma edad. Además, quienes registraban una FaceAge más elevada mostraban menores probabilidades de supervivencia, independientemente de factores tradicionales como la edad, el sexo o el tipo de tumor.
Uno de los hallazgos más destacados fue que el algoritmo logró superar a médicos clínicos en la predicción de la expectativa de vida a corto plazo de pacientes sometidos a radioterapia paliativa. Este desempeño sugiere que la información contenida en los rasgos faciales podría convertirse en un nuevo biomarcador para complementar la toma de decisiones médicas.
Los resultados fueron publicados en la prestigiosa revista científica The Lancet Digital Health, especializada en medicina digital e innovación tecnológica aplicada a la salud.
El potencial de FaceAge, sin embargo, va mucho más allá de la oncología. Los investigadores ya impulsan nuevos estudios para evaluar su utilidad en otras enfermedades y en poblaciones más amplias. Incluso habilitaron una plataforma web donde voluntarios pueden compartir sus fotografías para contribuir al desarrollo de futuras investigaciones.
Para los especialistas, esta tecnología representa un paso hacia una medicina cada vez más personalizada. En un futuro no muy lejano, una simple selfie podría ofrecer información valiosa sobre el verdadero estado de envejecimiento del organismo y ayudar a anticipar riesgos para la salud antes de que aparezcan los síntomas.
