Estudio que refuerza el etiquetado frontal, mientras crece la presión para evitar su derogación

Estudio que refuerza el etiquetado frontal, mientras crece la presión para evitar su derogación

La discusión sobre el futuro de la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos volvió a instalarse en el centro de la agenda sanitaria y política nacional. Mientras sectores del oficialismo promueven proyectos para derogar o modificar la norma, nuevas evidencias científicas, referentes políticos y entidades profesionales salieron a defender una herramienta que consideran clave para la prevención de enfermedades vinculadas a la mala alimentación.

 

El debate cobra especial relevancia a pocos días de la publicación de un estudio en la prestigiosa revista científica The Lancet que analiza los resultados de la implementación del etiquetado frontal en Chile. La investigación, liderada por el economista argentino especializado en salud Guillermo Paraje, concluye que los octógonos de advertencia contribuyeron a reducir el crecimiento del sobrepeso y la obesidad infantil.

 

El trabajo analizó datos de niños de escuelas públicas y privadas chilenas y detectó una disminución moderada pero significativa del exceso de peso luego de la entrada en vigencia de la ley en 2016. Según Paraje, el principal logro fue revertir una tendencia ascendente que se mantenía desde hacía años.

 

“El etiquetado no resuelve por sí solo el problema de la obesidad infantil, pero es una herramienta efectiva dentro de una estrategia integral”, sostuvo el investigador, quien además calificó como “un retroceso” cualquier intento de eliminar la legislación local.

 

La publicación del estudio coincide con una intensa actividad política en el Senado. Julio Cobos, exvicepresidente de la Nación y uno de los impulsores de la Ley 27.642, comenzó gestiones para evitar que prospere una eventual derogación. Según trascendió, mantuvo conversaciones con referentes de La Libertad Avanza para defender la continuidad de la norma y exponer la evidencia acumulada en países que ya aplican sistemas similares.

 

Cobos también propuso que cualquier revisión del esquema argentino sea discutida primero en el ámbito del Mercosur, con el objetivo de avanzar hacia criterios comunes de etiquetado en la región.

 

A la defensa de la ley se sumó el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires, que advirtió que eliminar los sellos de advertencia significaría “hipotecar el futuro de la salud”. La entidad sostuvo que los octógonos permiten a los consumidores identificar rápidamente productos con exceso de azúcares, sodio, grasas o calorías y facilitan decisiones de compra más informadas.

 

Los especialistas recuerdan que la Ley de Etiquetado Frontal cuenta con el respaldo de organismos internacionales como la OPS, UNICEF y la FAO, que la consideran una herramienta fundamental para proteger el derecho a la información y promover hábitos alimentarios más saludables.

 

Con evidencia científica reciente, respaldo de organismos sanitarios y una fuerte discusión política en marcha, el futuro de la norma promete convertirse en uno de los debates de salud pública más relevantes de 2026.