El Ministro de Salud endurece el tono y reclama justicia por el fentanilo contaminado

El Ministro de Salud endurece el tono y reclama justicia por el fentanilo contaminado

El ministro de Salud, Mario Lugones, calificó de “delincuentes” a quienes distribuyeron el fentanilo contaminado que se aplicó en clínicas y hospitales del país, y afirmó que se trata de “un hecho totalmente inédito en la historia de la salud argentina”. Señaló además que el escándalo se originó en “un laboratorio comandado por un grupo empresarial espurio” y apuntó a Ariel García Furfaro, hoy bajo investigación judicial. También negó que el empresario se haya inhibido voluntariamente ante la Justicia y precisó que “fue la ANMAT la que hizo la denuncia judicial”.

 

La cronología oficial ubica el inicio del brote en el Hospital Italiano de La Plata, donde se detectaron bacterias en ampollas de fentanilo y se activó un retiro de lotes. La ANMAT emitió una alerta nacional el 8 de mayo y luego un comunicado para desmentir versiones sobre la pesquisa.

 

Las pesquisas judiciales y sanitarias detectaron contaminación con bacterias multirresistentes —incluidas Klebsiella pneumoniae y Ralstonia pickettii— en ampollas y en muestras de pacientes. Dos lotes, que suman más de 300.000 ampollas producidas por Laboratorio Ramallo para HLB Pharma a fines de 2024, habrían sido distribuidos en más de 200 centros. Hay al menos 87 muertes confirmadas y causas en trámite que elevan el conteo a entre 96 y 97 víctimas, con 24 personas ya señaladas como sospechosas en el expediente.

 

El Ministerio de Seguridad informó allanamientos y secuestro de insumos en laboratorios y droguerías; la causa se inició por una denuncia de la ANMAT ante la División Delitos contra la Salud Pública. En paralelo, el Congreso pidió informes al Poder Ejecutivo y se evalúan sanciones administrativas y penales.

 

Mientras García Furfaro ensaya defensas públicas y atribuye los hechos a sabotaje, nuevas búsquedas de ampollas en provincias sostienen la tensión sanitaria y judicial. Lugones insistió: “Tienen que terminar presos los responsables”.

 

Fuente: SaberenSalud.