Debilidades en los registros clínicos complican la investigación por el fentanilo contaminado
El caso judicial que investiga la posible muerte de decenas de pacientes tras la administración de fentanilo contaminado por parte de laboratorios privados continúa exhibiendo serias falencias estructurales, no solo en los procesos de producción y control estatal del medicamento, sino también en la calidad de las historias clínicas que documentan cada caso. El juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, ha puesto de manifiesto esta deficiencia en su exposición ante una comisión especial de la Cámara de Diputados.
Un nuevo peritaje solicitado por el magistrado al Cuerpo Médico Forense analizó 23 historias clínicas adicionales dentro de las 173 que integran la causa principal. En 22 de esos expedientes, los peritos verificaron que no se remitieron certificados de defunción con causas médicas específicas. En la mayoría de los casos, en lugar de detallarse procesos infecciosos o complicaciones relacionadas con la contaminación bacteriana del fármaco, la muerte fue registrada simplemente como “enfermedad”. Solo en uno de los casos constó un certificado médico con mención explícita a “shock séptico y falla multiorgánica”.
Los expertos forenses subrayaron que, aunque no siempre puede establecerse un nexo causal directo entre la bacteria y el desenlace mortal, la presencia de infecciones por microorganismos como Klebsiella pneumoniae y Ralstonia pickettii —ambos detectados en las ampollas contaminadas— representa un factor que incrementa significativamente el riesgo de muerte en pacientes críticos.
Kreplak instó a adoptar un sistema unificado y digitalizado de historias clínicas, con estándares obligatorios de trazabilidad y acceso, para evitar que la dispersión de información complique futuras investigaciones judiciales y sanitarias. La falta de registros claros complica no solo la reconstrucción de hechos, sino también la cuantificación definitiva de víctimas fatales y no fatales vinculadas a la tragedia.
La causa, considerada la peor tragedia sanitaria reciente en Argentina, ya acumuló procesamientos y detenciones de directivos vinculados a la producción del fentanilo y mantiene su avance con nuevas pruebas, peritajes y solicitudes de información a hospitales de diversas jurisdicciones del país.