Cierre de Dr. Ahorro y debate por la desregulación: el nuevo escenario de las farmacias

Cierre de Dr. Ahorro y debate por la desregulación: el nuevo escenario de las farmacias

La caída de Dr. Ahorro reavivó el debate sobre el futuro del mercado farmacéutico nacional y el avance de las políticas de desregulación que impulsa el Gobierno nacional.

 

El cierre definitivo de la cadena, volvió a poner en discusión el modelo de comercialización de medicamentos y el rumbo que busca imponer el Gobierno nacional con su agenda de desregulación del sector. La firma de origen mexicano, que desembarcó en el país en 2002 con un esquema basado en medicamentos genéricos de bajo costo, no logró sostener su operación y cerró sus últimas sucursales tras meses de crisis financiera, deudas y caída de ventas.

 

El caso ocurre mientras la administración nacional profundiza su intención de reformar el mercado farmacéutico minorista. Tras las primeras medidas incluidas en el DNU 70/2023 (como la autorización para exhibir medicamentos de venta libre en góndolas dentro de farmacias), el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, trabaja en un nuevo proyecto de ley para ampliar la apertura del sector.

 

Entre los principales cambios que impulsa el oficialismo figuran la habilitación de venta de medicamentos de venta libre fuera de las farmacias, incluyendo quioscos y supermercados; la expansión del comercio electrónico y delivery; y la eliminación de restricciones geográficas para la apertura de nuevos establecimientos.

 

El Gobierno sostiene que estas medidas permitirán mejorar el acceso a medicamentos, especialmente en zonas alejadas. Según informes oficiales, cerca de 4,7 millones de personas viven a más de cinco kilómetros de una farmacia, mientras que unas 790.000 deben recorrer más de 50 kilómetros para acceder a un punto de venta. Además, argumentan que una mayor competencia ayudaría a reducir precios en un mercado que supera los 1.100 millones de dólares anuales.

 

Sin embargo, entidades farmacéuticas y científicas rechazan el proyecto. Organizaciones como la Confederación Farmacéutica Argentina y el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos, advierten que flexibilizar la venta de medicamentos podría incentivar la automedicación y aumentar riesgos sanitarios.

 

En ese contexto, el cierre de Dr. Ahorro aparece como un símbolo de las tensiones que atraviesa el sector: mientras el Gobierno apuesta por más competencia y nuevos canales comerciales, profesionales y cámaras alertan sobre el impacto sanitario y económico que podría generar una transformación profunda del sistema farmacéutico argentino.