Asfixia a la UBA: alertan por recorte del 30% en hospitales y convocan a marchar el 12 de mayo

Asfixia a la UBA: alertan por recorte del 30% en hospitales y convocan a marchar el 12 de mayo

La Universidad de Buenos Aires (UBA) volvió a advertir sobre la gravedad de su situación presupuestaria al denunciar un recorte real cercano al 30% en los fondos destinados a sus hospitales y el incumplimiento en el giro de partidas ya aprobadas. El escenario impacta directamente en el funcionamiento de instituciones clave del sistema público de salud y en la formación de profesionales.

 

El ajuste afecta a tres pilares sanitarios de la universidad: el Hospital de Clínicas, el Instituto de Oncología Ángel H. Roffo y el Instituto de Investigaciones Médicas Alfredo Lanari, que en conjunto atienden a más de 700.000 pacientes por año y cumplen funciones asistenciales, académicas y de investigación de alta complejidad.

 

Desde la UBA sostienen que el recorte proyectado compromete seriamente la capacidad operativa de estos centros, en un contexto donde además los salarios docentes y del personal de salud vienen perdiendo poder adquisitivo de forma sostenida.

 

En el Hospital de Clínicas, el impacto ya es visible. Su director, Marcelo Melo, advirtió que la institución funciona con fuertes limitaciones presupuestarias: “Dependemos de un presupuesto que no está llegando”, señaló en declaraciones públicas. Según explicó, la falta de recursos obliga a priorizar urgencias y restringir prestaciones, con dificultades crecientes para adquirir insumos básicos y medicamentos.

 

El panorama también alcanza al Instituto Roffo, especializado en oncología, donde el ajuste repercute en equipamiento, tratamientos y continuidad de servicios críticos, y al Instituto Lanari, referencia en investigación clínica y medicina interna, ambos atravesados por problemas similares de financiamiento y mantenimiento operativo.

 

La universidad ya había declarado la emergencia presupuestaria y salarial, y advierte que la combinación de recortes, inflación y falta de transferencias configura un “ahogo financiero” que pone en riesgo tanto la atención sanitaria como la calidad educativa.

 

Frente a este escenario, la comunidad universitaria profundiza su plan de acción. Gremios docentes, estudiantes, autoridades y trabajadores de la salud convocaron a una nueva movilización nacional el próximo 12 de mayo, en defensa de la universidad pública, el sistema científico y los hospitales universitarios.

 

La marcha buscará visibilizar el deterioro del financiamiento y presionar por la actualización urgente del presupuesto. Se espera una amplia participación, en continuidad con las protestas masivas realizadas en las últimas semanas, que ya instalaron el conflicto en el centro de la agenda pública.

 

Mientras tanto, desde la UBA advierten que, sin una recomposición inmediata de los recursos, el deterioro podría volverse estructural y afectar de manera sostenida tanto el acceso a la salud como la formación de futuras generaciones de profesionales.