Argentina envejece y enfrenta el desafío de adaptar su Sistema de Salud al nuevo perfil poblacional

Argentina envejece y enfrenta el desafío de adaptar su Sistema de Salud al nuevo perfil poblacional

El país atraviesa una profunda transformación demográfica que modificará durante las próximas décadas las necesidades sanitarias de la población. La caída sostenida de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida están acelerando el envejecimiento poblacional y obligan a repensar la planificación, el financiamiento y la organización del Sistema de Salud.

 

Así lo advierte el “Análisis de Situación de la Población con foco en salud. Argentina 2026”, elaborado conjuntamente por el Ministerio de Salud de la Nación y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El documento busca aportar evidencia para anticipar el impacto de los cambios demográficos y epidemiológicos sobre la demanda de servicios sanitarios.

 

Uno de los principales indicadores es la fecundidad. La Tasa Global de Fecundidad se ubicó en 1,3 hijos por mujer en 2023, muy por debajo del nivel de reemplazo de 2,1. Las proyecciones oficiales estiman que hacia 2040 se mantendrá alrededor de 1,4 hijos por mujer, por lo que el descenso difícilmente sea revertido en las próximas décadas.

 

Al mismo tiempo, la esperanza de vida alcanzó los 77,8 años en 2023: 80,6 años para las mujeres y 74,8 para los varones. Para 2040, las proyecciones indican que podría llegar a 83 años en mujeres y 78,7 en hombres. Sin embargo, persisten diferencias territoriales de hasta nueve años entre jurisdicciones.

 

El envejecimiento ya es visible. La población de 65 años y más pasó del 10% al 12% entre 2010 y 2022 y podría representar el 16,4% del total en 2040. En paralelo, el índice de envejecimiento nacional podría pasar de 53 personas mayores por cada 100 menores de 15 años en 2022 a 115 en 2040.

 

Este proceso también cambia el perfil epidemiológico. Las enfermedades cardiovasculares, los tumores y las enfermedades respiratorias crónicas constituyen las principales causas de muerte, mientras que las causas externas tienen un peso relevante entre los varones.

 

El desafío no será únicamente atender a una población más longeva, sino lograr que esos años adicionales transcurran con buena salud y autonomía. El informe advierte que, sin políticas eficaces de promoción y prevención, aumentarán las personas con obesidad, hipertensión, diabetes, discapacidad y otras condiciones crónicas.

 

Frente a este escenario, el documento propone fortalecer el primer nivel de atención, la prevención, la vacunación, los controles y el seguimiento de enfermedades crónicas, además de desarrollar modelos de cuidado comunitarios y domiciliarios.

 

Nuestro país todavía dispone de una oportunidad: el bono demográfico, que podría extenderse hasta alrededor de 2065. Aprovecharlo requiere planificación anticipada, empleo formal, inversión en salud y políticas diferenciadas según las realidades de cada provincia.

 

La conclusión es contundente: el cambio demográfico ya está en marcha. El desafío sanitario será transformar esa evidencia en políticas capaces de anticipar las nuevas necesidades de una sociedad con menos nacimientos, mayor longevidad y crecientes desigualdades territoriales.