Alertan por alto contenido de sodio en alimentos envasados y piden actualizar la ley argentina

Alertan por alto contenido de sodio en alimentos envasados y piden actualizar la ley argentina

Un estudio publicado en la Revista Panamericana de Salud Pública reveló que más de la mitad de los alimentos y bebidas envasadas que se venden en Argentina superan los límites de sodio recomendados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). La investigación, liderada por Leila Guarnieri, Florencia Cámara, María Victoria Tiscornia, Malena Pirola y Luciana Castronuovo, analizó 3.915 productos relevados en supermercados de Buenos Aires durante 2024.

 

El trabajo detectó que los condimentos de carne y pescado (4.416 mg de sodio por cada 100 gramos), los aperitivos, los embutidos y los quesos duros se ubican entre los productos con mayor contenido de sodio. Aunque se observaron reducciones significativas en 11 de las 66 categorías analizadas —como panes, condimentos, harinas y comidas precocidas—, los niveles siguen siendo elevados frente a los estándares regionales.

 

Según el estudio, el 5,8% de los alimentos incluidos en la Ley Nacional de Reducción de Sodio (N° 26.905) excede los límites establecidos. Los mayores incumplimientos se registraron en panes para hamburguesas (27,8%) y mayonesas (22%). En comparación con las metas de la OPS, el 44,5% de los productos sobrepasa los valores fijados para 2022 y el 52,5% los de 2025. Las categorías más críticas son las pastas frescas, los snacks salados y los embutidos.

 

Los autores advirtieron que, si bien Argentina fue pionera en regular el sodio en la región, los límites actuales resultan permisivos y abarcan pocos productos. Además, destacaron la influencia positiva de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable (N° 27.642), que introdujo los sellos frontales de advertencia y podría haber impulsado una reformulación parcial de la industria alimentaria.

 

El informe concluye que es urgente actualizar la legislación nacional para incluir más categorías —como quesos y condimentos—, endurecer los límites y reforzar los mecanismos de control. Reducir el consumo de sodio, señalan los investigadores, es una de las estrategias más costo-efectivas para prevenir la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares, que hoy afectan a casi la mitad de la población argentina adulta.