Alarmante crecimiento global: más de mil millones de personas sufren trastornos mentales, advierte la OMS

Alarmante crecimiento global: más de mil millones de personas sufren trastornos mentales, advierte la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó este martes una contundente advertencia: más de mil millones de personas en todo el mundo padecen algún tipo de problema de salud mental -aproximadamente el 13 % de la población global-, según los informes World Mental Health Today y Mental Health Atlas 2024 presentados en Ginebra.

 

Estos documentos afirman que la prevalencia de trastornos como la ansiedad y la depresión se han disparado, con un repunte del 25 % durante el primer año de la pandemia de COVID-19, elevando la cifra desde 970 millones hasta superar la barrera del billón. La mayoría de las personas afectadas vive en países de ingresos bajos y medios, donde los recursos para atención son escasos.

 

La incidencia entre géneros es notable: de los más de mil millones de personas afectadas, 581,5 millones son mujeres frente a 513,9 millones de hombres. Además, la pandemia profundizó estas desigualdades, con aumentos mayores en mujeres: un 29,8 % para depresión frente a 24 % en hombres, y un 27,9 % para ansiedad frente a 21,7 %.

 

Otro dato preocupante es el fuerte impacto entre la población joven: en 2021, el 7 % de los niños de 5 a 9 años y el 14 % de adolescentes entre 10 y 19 años presentaban trastornos mentales, y un tercio de dichos problemas se manifiestan antes de los 14 años.

 

La OMS subraya además que el suicidio continúa siendo una “tragedia muy frecuente”, con alrededor de 727.000 muertes en 2021, y alerta que, de mantenerse la tendencia actual, solo se logrará una reducción del 12 % para 2030, muy por debajo del objetivo del 33 % marcado por los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

 

Esta crisis tiene además un alto costo económico: la depresión y la ansiedad por sí solas generan una pérdida anual estimada en 850.000 millones de euros (más de un billón de dólares) en productividad global. Y, sin embargo, la inversión en salud mental es alarmantemente baja: en promedio, solo el 2 % del presupuesto de salud nacional se destina a este rubro, con algunas regiones contando con apenas un profesional de salud mental por cada 100.000 habitantes.

 

En palabras de Dévora Kestel, directora del Departamento de Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental de la OMS, esta situación constituye “un llamado de atención” para los gobiernos, y exige una transformación sistémica: mayor financiamiento, atención comunitaria centrada en la persona, y reformas jurídicas que garanticen dignidad y derechos humanos.

 

Fuente: SaberenSalud.