27 noches: entre la locura y la libertad, la historia real detrás del film que interpela a la ley y a la familia
La película 27 noches, dirigida por Daniel Hendler y protagonizada por Marilú Marini, recupera uno de los casos más controvertidos de los últimos años: el de Natalia Kohen, artista plástica, escritora y mecenas internada judicialmente contra su voluntad en 2005 tras un diagnóstico de demencia frontotemporal firmado por Facundo Manes. Décadas después, su historia inspira una obra que mezcla arte, poder, salud mental y derechos humanos, reabriendo un debate sobre los límites del cuidado y el respeto por la autonomía individual.
En la ficción, la protagonista —Martha Hoffman, de 83 años— es una mujer excéntrica y adinerada que vive con libertad. Sus hijas impulsan un juicio de insania y reclaman su internación sin consentimiento, bajo el argumento de que “despilfarra” su fortuna. Detrás de esa trama se adivina el conflicto real de Kohen con sus propias hijas, quienes lograron su internación en el Instituto Ineba. Más tarde se supo que el diagnóstico era inconsistente y que los profesionales firmantes nunca la habían entrevistado. “Me medicaron como si estuviera enferma, pero yo estaba sana; me estaban idiotizando”, relató Kohen tras su liberación.
Su vida fue digna de una película: fundadora de la farmacéutica Argentia junto a su esposo, mecenas cultural, artista formada en Londres y expositora en museos de la región, Kohen fue también víctima de un sistema que confundió independencia con demencia. Su caso, analizado por el abogado Alfredo Kraut, expone cómo, bajo la apariencia de “protección”, pueden ocultarse actos de arbitrariedad y desposesión.
La Ley Nacional de Salud Mental (N.º 26.657), sancionada en 2010, buscó poner fin a esas prácticas: estableció que la internación sin consentimiento solo procede ante riesgo cierto e inminente, con control judicial y defensa legal obligatoria. Sin embargo, como advierte Kraut, persisten sectores que buscan revertir este paradigma de derechos.
La psicóloga y escritora Natalia Zito, autora de la novela Veintisiete noches en la que se basa el film, reconstruyó el caso desde la frontera entre la realidad y la ficción. “Escribí sabiendo que la verdad de los hechos está siempre perdida, y que de lo real queda la ficción”, explicó.
27 noches no sólo retrata una historia personal: invita a repensar cómo la sociedad trata la vejez, la autonomía y la salud mental, recordando que proteger nunca debe equivaler a privar de libertad.
Fuente: SaberenSalud.

