Unión Personal y Accord Salud en crisis: acefalía, deudas y reclamos de afiliados ponen en alerta al sistema
La crisis que atraviesan Unión Personal (UP) y Accord Salud sumó en las últimas semanas nuevos capítulos que reflejan un escenario cada vez más complejo para una de las principales estructuras de cobertura médica del país. A los cambios en la conducción y la incertidumbre institucional revelados recientemente, se agregan conflictos financieros, reclamos de prestadores y denuncias de afiliados por dificultades para acceder a prestaciones esenciales.
Según distintas fuentes del sector, la organización atraviesa una etapa de fuerte reconfiguración interna marcada por la salida de figuras clave y una situación de acefalía en áreas estratégicas. Este contexto genera preocupación tanto entre los trabajadores como entre los prestadores que integran la red asistencial.
Las consecuencias comenzaron a sentirse en distintas provincias. Asociaciones médicas y círculos profesionales denunciaron retrasos en los pagos y, en algunos casos, suspendieron la atención a afiliados de UP y Accord hasta regularizar la situación. Los conflictos se registraron en localidades como Luján y San Pedro, aunque prestadores de otras jurisdicciones también manifestaron dificultades para cobrar las prestaciones realizadas.
Paralelamente, afiliados reportaron demoras en autorizaciones, reducción de descuentos en medicamentos para enfermedades crónicas, inconvenientes para acceder a tratamientos de alta complejidad y una disminución de la oferta prestacional disponible. Las quejas se multiplicaron en redes sociales y organismos de control, donde también se registraron reclamos vinculados con la atención administrativa y la resolución de trámites.
El impacto de la crisis alcanzó además a instituciones especializadas. Algunos establecimientos dedicados a la salud mental advirtieron sobre importantes deudas acumuladas que comprometerían su funcionamiento y la continuidad de los tratamientos de pacientes bajo cobertura de la obra social y la prepaga.
En paralelo, el conflicto sumó un frente judicial a partir de denuncias impulsadas por sectores gremiales que cuestionan presuntas diferencias en el acceso a determinados beneficios según la pertenencia sindical de los afiliados.
Mientras crece la incertidumbre sobre el futuro de la conducción de UP y Accord Salud, el desafío inmediato parece centrarse en recuperar la confianza de prestadores y afiliados, garantizar la continuidad de las coberturas y estabilizar una estructura que hoy enfrenta uno de los momentos más delicados de su historia reciente.