Tuberculosis: crecen los casos en los grandes centros urbanos
La tuberculosis vuelve a encender las alarmas sanitarias en el país. Los últimos datos del Boletín Epidemiológico Nacional muestran que, hasta la semana epidemiológica 22 de 2026, se notificaron 6.482 casos en todo el país, una cifra superior a la registrada durante el mismo período del año pasado y que confirma una tendencia ascendente sostenida en los últimos años.
A diferencia de lo que ocurría décadas atrás, el aumento de los casos no se concentra principalmente en las provincias más pobres ni en las regiones más alejadas del país. Los especialistas observan que la mayor transmisión se está produciendo en los grandes conglomerados urbanos, especialmente en áreas densamente pobladas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires.
Si bien la tuberculosis mantiene una estrecha relación con condiciones de vulnerabilidad social, hacinamiento y dificultades de acceso a los servicios de salud, los expertos advierten que la asociación entre pobreza y enfermedad ya no alcanza para explicar el fenómeno actual. De hecho, la Ciudad de Buenos Aires, una de las jurisdicciones con menores índices de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), se encuentra entre las que registran las tasas más elevadas de tuberculosis y podría ubicarse próximamente entre las más afectadas del país.
La circulación de la enfermedad tampoco se limita a los sectores más vulnerables. Aunque los casos continúan concentrándose en determinados bolsones de pobreza, también se detectan contagios en sectores medios y medios-altos. Profesionales del ámbito sanitario señalan, incluso, un incremento de diagnósticos entre trabajadores de la salud, uno de los grupos con mayor exposición al bacilo.
Diversos referentes del sector sostienen que este crecimiento ocurre en un contexto de debilitamiento de programas nacionales de salud pública, reducción de recursos para vigilancia epidemiológica y dificultades para sostener políticas sanitarias de largo plazo. También cuestionan que la información que reflejaba el aumento de los casos estuviera disponible desde hacía semanas en ámbitos técnicos y recién fuera difundida oficialmente a través del Boletín Epidemiológico Nacional.
Los especialistas destacan además la importancia de reforzar las estrategias de prevención. La vacuna BCG, incluida en el Calendario Nacional de Vacunación, sigue siendo una herramienta fundamental para proteger a los niños contra las formas más graves de tuberculosis. Aunque no impide completamente la transmisión ni evita todos los casos en la adultez, sus altos niveles de cobertura contribuyen a reducir complicaciones severas y la mortalidad asociada a la enfermedad.
Mientras diversos países impulsan inversiones en investigación y nuevas vacunas contra la tuberculosis, los expertos coinciden en que nuestro país enfrenta el desafío de fortalecer el diagnóstico temprano, garantizar los tratamientos y recuperar capacidades estatales para evitar que una enfermedad prevenible y curable continúe expandiéndose en los principales centros urbanos.