Tras el diagnóstico del Papa, el cáncer de pulmón en el centro de escena: mata a unas 8.400 personas por año en el país
El diagnóstico de adenocarcinoma de pulmón del Papa León XIV, conocido esta semana, volvió a poner el foco sobre una enfermedad que el mundo asocia casi automáticamente con el cigarrillo. Según una nota publicada en LA NACION, el Pontífice no tiene antecedentes de tabaquismo conocidos, lo que lo ubicaría fuera del grupo que hoy puede acceder a los controles de detección en Estados Unidos.
Ese es justamente el dilema que plantean los especialistas: la tomografía computada de baja dosis permite detectar tumores muy pequeños, pero solo una de cada cinco personas elegibles se la realiza en ese país. Además, cerca de la mitad de quienes desarrollan la enfermedad no cumple los criterios vigentes. Una de cada siete personas con cáncer de pulmón nunca fumó, y los expertos creen que el próximo paso será incorporar factores como el sexo, la ascendencia asiática y los antecedentes familiares.
La situación argentina
En el país, el panorama es exigente. Según el Instituto Nacional del Cáncer, con estimaciones de Globocan 2022, el cáncer de pulmón sumó 13.016 casos nuevos y 8.438 muertes, el 14,3% del total de fallecimientos por cáncer. Es la principal causa de muerte por tumor en varones, con 18,2 muertes cada 100.000. Mientras Estados Unidos discute a quiénes tamizar, el país convive con cerca de 13.000 casos al año y más del 20% de adultos fumadores.
Los especialistas advierten que suele no dar síntomas hasta etapas tardías, por lo que muchos casos se diagnostican cuando el pronóstico es más reservado. A diferencia de lo que ocurre en Taiwán, que amplió su programa de detección a personas que nunca fumaron, no encontramos evidencia de un programa nacional de tamizaje por tomografía en el país.
El factor tabaco
Aunque el caso del Papa muestra que la enfermedad no se limita a fumadores, el tabaco sigue siendo el gran responsable local: se estima que alrededor del 80% de los casos se asocia al consumo de tabaco o a la exposición al humo ajeno.
La tendencia es alentadora, pero lenta. La última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, de 2018, mostró que el consumo de cigarrillos bajó del 29,7% en 2005 al 22,2%. Entre los adolescentes, la proporción de estudiantes que alguna vez fumó pasó del 43,1% en 2005 al 28,7% en 2025, aunque el vapeo ya supera al cigarrillo tradicional.
Dejar de fumar sigue siendo la mejor herramienta
El Ministerio de Salud de la Nación mantiene una línea gratuita, el 0800-999-3040, además de un manual online de autoayuda en www.msal.gov.ar/tabaco. Su guía clínica sostiene que la terapia de reemplazo de nicotina puede casi duplicar las posibilidades de dejar de fumar. La provincia de Buenos Aires ofrece tratamientos gratuitos en 50 centros públicos de salud, y la Ciudad de Buenos Aires cuenta con una red de servicios de cesación sin costo.
El beneficio de abandonar el hábito es concreto: a los diez años sin fumar, el riesgo de cáncer de pulmón baja a la mitad del de un fumador.
Nota: las cifras de incidencia y mortalidad provienen de estimaciones 2022; la prevalencia de consumo en adultos corresponde a 2018, la última encuesta nacional disponible.
Fuentes consultadas:
-“La detección del cáncer de pulmón, una prueba que mucha gente evade”, Nina Agrawal, LA NACION, 16/10/2026
-Revista de la Sociedad Argentina de Coloproctología (revistasacp.com), que reproduce datos del INC elaborados por SIVER/INC sobre Globocan 2022 (13.016 casos, 8.438 muertes, 14,3%)
-INDEC, 4.ª Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2018, resultados definitivos
-Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, 50 centros de cesación
-Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Programa de Prevención y Control del Tabaquismo