Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas: ¿Está en riesgo la atención tras la salida del equipo técnico?
El Gobierno nacional enfrenta una fuerte controversia tras la salida del equipo técnico que coordinaba el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC), una política sanitaria destinada a atender a niños y niñas con malformaciones cardíacas desde su diagnóstico hasta su tratamiento integral. La medida desató cuestionamientos de organizaciones médicas, familias y legisladores, que advierten un posible impacto negativo en la atención de bebés con cardiopatías congénitas, una de las principales causas de mortalidad infantil si no se trata oportunamente.
El PNCC fue creado en 2008 y consolidado como política pública por la Ley 27.713, con el objetivo de articular la derivación, traslado, tratamiento y seguimiento de estos casos en todo el país. Funcionaba como una red federal de centros de referencia, donde un Centro Coordinador, con sede en el Hospital Garrahan, gestionaba las derivaciones según criterios de urgencia y complejidad, reduciendo exitosamente la lista de espera quirúrgica a niveles mínimos y garantizando un acceso equitativo para pacientes de todas las jurisdicciones.
Sin embargo, a fines de 2025 el Ministerio de Salud de la Nación decidió reorganizar la estructura del programa y se produjo la desvinculación de los siete profesionales que integraban el equipo técnico. La salida de estos expertos provocó la renuncia en bloque del resto del grupo, generando alarma en distintos sectores que temen por la continuidad de la red federal de atención.
Frente a estas críticas, la versión oficial del Ministerio de Salud sostiene que el PNCC “sigue funcionando y su continuidad está plenamente garantizada”. En un comunicado difundido por redes sociales, la cartera admitió cambios en la estructura de personal durante 2025 en aras de “reorganizar y optimizar su funcionamiento, sin afectar la atención”. Según el Ministerio, el equipo desafectado habría renunciado en bloque, pero el programa continúa operativo con el equipo administrativo activo y bajo la coordinación médica del Hospital Garrahan, atendiendo y derivando las consultas recibidas hasta el momento.
Organizaciones como la Federación Argentina de Cardiología han expresado su preocupación por la pérdida de experiencia acumulada durante años y la potencial ruptura de la Red Federal de atención. Familias de pacientes también alertan que sin el modelo de coordinación médica específico, podrían aumentar los tiempos de derivación y las dificultades para acceder oportunamente a cirugías complejas.
El debate pone en tensión el derecho a la salud de los sectores más vulnerables y la eficacia de políticas públicas de alta complejidad en un contexto de reorganización sanitaria nacional.
Fuente: SaberenSalud.