Tensión en el Hospital Naval: disolución del convenio genera incertidumbre laboral
Un importante conflicto sacude al Hospital Naval «Cirujano Mayor Dr. Pedro Mallo», una institución de alta complejidad con 79 años de historia frente al Parque Centenario en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La decisión de la Armada de finalizar el convenio con la Fundación Sanidad Naval Argentina (Fusana) a fin de año ha desatado una ola de preocupación y protestas, incluyendo un paro convocado por la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA).
La medida implica que unos 500 profesionales de la salud —entre enfermeros, instrumentistas y técnicos— contratados por Fusana, podrían perder sus empleos sin garantía de indemnización, estimadas en unos $20.000 millones. Aunque fuentes de la Armada aseguran que el hospital «no se cierra ni se privatiza» y que busca «recuperar la gestión integral para volver a tener un hospital de calidad», el gremio denuncia la llegada de la «motosierra» al sector.
Marcelo Rojas, delegado de ATSA, manifestó la incertidumbre del personal, señalando que la fundación, creada en 1991, ha sido clave para optimizar la capacidad ociosa del hospital, permitiendo atender a afiliados de IOSFA y otras 70 obras sociales y prepagas, lo que genera fondos para su sostenimiento, equipamiento y contratación de personal.
La situación se enmarca en la profunda crisis del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), que arrastra una deuda millonaria y ha suspendido prestaciones de alto costo. Héctor Daer, líder de la CGT y de ATSA a nivel nacional, ya elevó la preocupación al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y al ministro de Defensa, Luis Petri, en una reunión en Casa Rosada.
Desde la Armada, justifican la disolución del convenio en la necesidad de «poner en regla» la gestión de la sanidad naval, argumentando que el personal de Fusana es de una entidad privada. No obstante, el temor entre los trabajadores es que esta reorganización reduzca al Hospital Naval a una «sala de primeros auxilios», limitando sus prestaciones. La institución, vital en emergencias como Cromañón y Once, cuenta con 350 camas, diez quirófanos y una amplia gama de especialidades, habiendo realizado 816 cirugías y 126.000 consultas ambulatorias en el primer semestre de 2024. La incertidumbre persiste sobre el futuro de este centro médico estratégico.
Fuente: SaberenSalud.