¿Qué pasará con la discapacidad? El llamado de la Iglesia ante el cierre de la ANDIS
La decisión del Gobierno argentino de disolver la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y reubicar sus funciones dentro del Ministerio de Salud generó una fuerte crítica desde una voz de la Iglesia Católica. En una extensa entrevista publicada por LA NACION, el sacerdote Pablo Molero —párroco y presidente del Foro Permanente de Discapacidad, con más de tres décadas de trabajo en el sector— calificó la medida como un retroceso que limita la visibilidad y la integralidad de las políticas públicas dirigidas a las personas con discapacidad.
Molero argumenta que transformar un organismo autárquico, con capacidad de interlocución interministerial, en una secretaría subordinada dentro de Salud reduce no solo su estatura institucional, sino también su potencial de influencia en decisiones de Estado que afectan derechos humanos fundamentales. Sostiene que esta reconfiguración refleja una visión gubernamental que enfoca la discapacidad exclusivamente desde una óptica sanitaria y asistencial, ignorando su dimensión social, ambiental y económica, tal como lo recomiendan organismos internacionales.
En el diálogo con LA NACION, el sacerdote critica que el abordaje del Gobierno se haya centrado en aspectos como las pensiones, y denuncia que este enfoque ha contribuido a estigmatizar a las personas con discapacidad, reduciendo su condición a un “curro” ante la opinión pública, con referencias agresivas incluso desde el propio presidente. Según Molero, esta narrativa no solo simplifica una realidad compleja, sino que además dificulta la construcción de políticas que promuevan inclusión real, autonomía y acceso a derechos como trabajo, educación y participación comunitaria.
El referente eclesiástico también recuerda que, pese a la falta de guerras u eventos catastróficos, la intersección entre pobreza y discapacidad en Argentina produce cifras significativas de población en situación de discapacidad, lo que exige un enfoque integral y no reduccionista. Su llamado es claro: las políticas públicas no pueden ceñirse únicamente a parámetros sanitarios si se aspira a garantizar una vida plena y digna a las personas con discapacidad.