Ministro Lugones reclama a la ONU políticas sanitarias con “base científica”

Ministro Lugones reclama a la ONU políticas sanitarias con “base científica”

En la 80ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, presentó la posición oficial de Argentina sobre la necesidad de consolidar políticas sanitarias “centradas en la prevención, la evidencia y la libertad clínica”.

 

Durante su discurso en la Reunión de Alto Nivel sobre Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental, Lugones afirmó que “no hay salud sin verdad científica, no hay confianza sin transparencia y no hay política sanitaria legítima si no se pone al paciente en el centro”. Señaló que Argentina impulsa un cambio de paradigma: abandonar un modelo centrado en reparar la enfermedad y transitar hacia uno preventivo basado en ensayos clínicos, datos abiertos, comparables y replicables.

 

Uno de los puntos más polémicos de su intervención fue su rechazo al borrador de declaración política propuesto en la Asamblea, que incluye referencias a la Agenda 2030, cambio climático o la perspectiva de género. Según Lugones, esos elementos se encuentran “fuera del objeto técnico del encuentro” y desvían el foco sanitario. Su propuesta es respaldar solo “una declaración estrictamente técnica, libre de condicionamientos ideológicos y respetuosa de la soberanía de los estados”.

 

Asimismo, el ministro remarcó la necesidad de cooperación internacional: pero una cooperación “moderna, libre, transparente y basada en evidencia, no en consignas globales”. A su juicio, Argentina ya ha iniciado ese camino y espera que otras naciones “libres” lo acompañen.

 

Dentro de su agenda en la cumbre, Lugones participó de actividades organizadas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) junto a Arabia Saudita y México, como el encuentro “Revolucionar la atención de las Enfermedades No Transmisibles (ENT)” y desayunos de mesa redonda sobre la respuesta global a los ACV y el multilateralismo en salud.

 

Con su intervención, el Gobierno argentino busca reposicionar al país como actor activo en discusión internacional de la salud pública, marcando distancia respecto de agendas globales que, según su visión, podrían distorsionar el enfoque técnico del debate sanitario.

 

Fuente: SaberenSalud.