México hacia un registro nacional de salud en 2026: antecedentes en nuestro país

México hacia un registro nacional de salud en 2026: antecedentes en nuestro país

La reciente iniciativa de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, de implementar un registro nacional de salud en 2026, busca integrar los historiales médicos del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social), ISSSTE (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado) e IMSS-Bienestar ( brinda atención médica a comunidades rurales y poblaciones que no cuentan con seguridad social formal), para permitir que los pacientes reciban atención en cualquier institución pública a partir de 2027. Este enfoque pretende mejorar la eficiencia y accesibilidad del sistema de salud mexicano mediante la interoperabilidad y la centralización de datos.

 

En contraste, Argentina implementó en 1989 el Sistema Nacional del Seguro de Salud (SNSS) a través de las leyes 23.660 y 23.661, con el objetivo de garantizar prestaciones de salud igualitarias, integrales y humanizadas para toda la población, eliminando discriminaciones y promoviendo la justicia distributiva. La Administración Nacional del Seguro de Salud (ANSSAL) fue creada para coordinar y fiscalizar las obras sociales y entidades adherentes al sistema.

 

Sin embargo, la implementación del SNSS en Argentina enfrentó desafíos significativos. La descentralización de la salud pública en las provincias y la fragmentación del sistema dificultaron la coordinación y la integración de servicios. Además, la falta de un registro nacional de salud impidió una visión integral de los pacientes, limitando la eficiencia y la calidad de la atención.

 

En la actualidad, Argentina ha adoptado programas como REMEDIAR + Redes y SUMAR para mejorar el acceso a medicamentos esenciales y servicios de salud para la población sin cobertura formal. Estos programas buscan fortalecer la atención primaria y reducir las desigualdades en salud, pero aún enfrentan retos relacionados con la sostenibilidad financiera y la cobertura universal.

 

La experiencia de México en la implementación de un registro nacional de salud podría servir como modelo para Argentina, especialmente en términos de interoperabilidad y centralización de datos. Sin embargo, la adaptación de este modelo requeriría superar desafíos estructurales y políticos, como la descentralización del sistema de salud y la necesidad de una coordinación efectiva entre las distintas jurisdicciones. Además, sería fundamental garantizar la protección de datos personales y la equidad en el acceso a los servicios de salud.

 

En resumen, mientras que México avanza hacia una integración digital de su sistema de salud, Argentina enfrenta desafíos históricos y actuales que requieren reformas estructurales profundas para lograr un sistema de salud más equitativo y eficiente.

 

Fuente: SaberenSalud.