La UBA tendrá por primera vez una decana mujer en Medicina, que desmiente el mito de la fuga de médicos

La UBA tendrá por primera vez una decana mujer en Medicina, que desmiente el mito de la fuga de médicos

Claudia Negri, magíster en Seguridad Social y especialista en Psiquiatría y Salud Pública, se convertirá en marzo en la primera mujer en asumir el decanato de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, tras ser electa por la comunidad académica. En diálogo con Clarín, calificó el hecho como «un orgullo muy grande» y sostuvo que su elección demuestra que «las mujeres, cuando nos capacitamos, cuando queremos, tenemos la posibilidad» de acceder a cargos de conducción.

 

El caso de Negri no es aislado: se inscribe en una tendencia que, con distinto ritmo, viene abriendo el decanato de las facultades de medicina a las mujeres en distintos países. En 2024, Ana Carolina Sepúlveda se convirtió en la primera mujer en dirigir la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), algo que no ocurría desde 1579, año de fundación de la institución. En España, Aurora Valenzuela asumió en 2016 el decanato de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, también como primera mujer en el cargo. Y en Estados Unidos el antecedente es más antiguo: ya en el siglo XIX, Ann Preston se convirtió en la primera decana de una facultad de medicina del país, enfrentando fuerte hostilidad para abrir oportunidades a sus alumnas; más de cien años después, en 2007, Nancy Andrews fue designada al frente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke, la única mujer al mando de una de las diez mejores facultades de medicina de ese país. El hito de la UBA se suma así a una lista breve pero creciente de instituciones centenarias que recién en años recientes fueron dirigidas por una mujer.

 

Consultada sobre los reiterados paros en la universidad pública, la futura decana admitió que la situación resulta «muy angustiante», aunque remarcó su deseo de «tener las aulas llenas» nuevamente de alumnos, docentes e investigadores.

 

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el desmentido de una creencia instalada: que gran parte de los médicos recién graduados emigra en busca de mejores condiciones laborales. Negri lo definió como «un mito» y explicó que las encuestas propias de la UBA muestran que solo entre un 10 y un 11% de los estudiantes manifiesta intención de formarse en el exterior, intención que rara vez se concreta. Como respaldo, señaló que entre el 83% y más del 90% de las vacantes de residencias médicas se cubren cada año, lo que a su juicio, refleja que el sistema de salud argentino no está resentido por un éxodo profesional.

 

La especialista también identificó cambios generacionales en la elección de especialidades: crece el interés por disciplinas como la Dermatología y disminuye la vocación por áreas más exigentes, en un contexto donde la mayoría de los estudiantes de Medicina son mujeres. Valoró además la solidez del sistema de Salud argentino, aunque reconoció un déficit tecnológico (como en cirugía robótica), que empuja a algunos profesionales a capacitarse en países como Japón o China. Sobre el eventual cobro de aranceles a estudiantes extranjeros, prefirió postergar la discusión para la próxima gestión universitaria.