La Academia Médica fija posición sobre los tratamientos de género en la infancia

La Academia Médica fija posición sobre los tratamientos de género en la infancia

La Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires emitió una declaración en la que manifiesta su rechazo a los tratamientos médicos y quirúrgicos de afirmación de género en niños y adolescentes. Según el comunicado, la institución no “avala ningún tratamiento, ya sea médico —a través de bloqueadores de la pubertad o terapias hormonales para masculinización o feminización— ni intervenciones quirúrgicas que tiendan a modificar el sexo”.

 

 

La decisión fue tomada tras el plenario académico del 25 de septiembre de 2025, en el que se analizaron las consultas judiciales que la Academia recibe respecto de procedimientos como castración farmacológica o quirúrgica y reasignación de género en menores.

La entidad fundamenta su postura en principios «éticos y científicos», subrayando la necesidad de respetar la vida y la naturaleza humana.

 

 

Entre los argumentos esgrimidos, la Academia advierte sobre “consecuencias deletéreas” en la salud física —muchas veces irreversibles— y psicológica de estos tratamientos, incluyendo un alto porcentaje de posteriores depresiones.

Asimismo, cita revisiones internacionales y señala que varios países —como Finlandia, Suecia, Noruega, Inglaterra, los Países Bajos y ciertos estados de los Estados Unidos— suspendieron estas intervenciones al considerar que “conducen a situaciones no sustentadas en verdades científicas comprobadas”.

 

 

En cuanto al acompañamiento recomendado, la Academia sostiene que los menores con disforia de género “requieren un enfoque integral, centrado en ellos y sus familias, con sólidos vínculos y un acompañamiento estrecho de los servicios de salud mental”.

 

Por su parte, señala que “no es recomendable ni saludable frenar el desarrollo de un niño en su transición a la edad adulta” y concluye que por ello rechaza dichas intervenciones en menores.

 

 

Cabe destacar que, en febrero de 2025, el gobierno argentino ya había modificado el artículo 11 de la Ley de Identidad de Género, estableciendo que estos tratamientos hormonales o quirúrgicos solo podrán realizarse en mayores de 18 años.