Hugo Sigman: biotecnología, política y polémica por las vacunas
El empresario farmacéutico Hugo Sigman volvió al centro de la escena pública tras ser citado a declaración indagatoria en una causa judicial que investiga presuntas irregularidades en la compra de vacunas contra el COVID-19 durante la pandemia. Según publicó Newsweek Argentina, la investigación apunta a posibles conflictos de intereses y supuestos beneficios para laboratorios con vínculos locales.
Médico psiquiatra egresado de la Universidad de Buenos Aires, Sigman inició su carrera política en sectores de izquierda durante los años ‘70 y debió exiliarse en España durante la dictadura militar. Allí fundó junto a su esposa, la bioquímica Silvia Gold, la empresa Chemo, origen de lo que luego sería el Grupo Insud, uno de los conglomerados farmacéuticos más importantes de América Latina.
Con el paso de las décadas, el grupo expandió su presencia internacional hasta operar en más de 50 países y consolidarse como actor clave de la industria biotecnológica. Durante la pandemia, su laboratorio mAbxience produjo en Argentina el principio activo de la vacuna de AstraZeneca para América Latina, en alianza con México.
La causa judicial impulsada por el fiscal Carlos Stornelli investiga si existieron demoras deliberadas en las negociaciones con Pfizer para favorecer acuerdos con laboratorios vinculados a empresarios locales. Entre los citados también aparecen la exministra de Salud Carla Vizzotti y otros exfuncionarios nacionales.
La publicación además analiza el peso histórico de los laboratorios nacionales en el mercado argentino y el debate sobre las patentes farmacéuticas. Newsweek sostiene que el crecimiento de firmas locales se apoyó durante años en regulaciones que limitaron el patentamiento de medicamentos extranjeros, favoreciendo la producción de genéricos y biosimilares.
En ese contexto, el Gobierno de Javier Milei impulsa cambios regulatorios para flexibilizar el régimen de patentes y alinearlo con estándares internacionales, en medio de fuertes tensiones con el sector farmacéutico nacional.
La figura de Sigman divide opiniones desde hace años. Mientras algunos destacan su papel en el desarrollo biotecnológico argentino y la producción regional de vacunas, otros cuestionan la cercanía entre empresarios farmacéuticos y el poder político. La investigación judicial buscará determinar si esas relaciones derivaron en beneficios indebidos durante una de las mayores crisis sanitarias de la historia reciente.