El malestar psicológico crece en Argentina y golpea con más fuerza a mujeres y sectores vulnerables
Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló que el malestar psicológico alcanzó en 2024 su nivel más alto en 14 años. Tres de cada diez argentinos mayores de 18 años presentaron síntomas de ansiedad o depresión, lo que representa un salto significativo frente al 18,4% registrado en 2010.
El estudio, titulado “Malestar psicológico: la evolución histórica en la Argentina urbana (2010-2024) y determinantes en el contexto reciente (2022-2024)”, analizó más de 5.700 hogares y un panel longitudinal de 299 personas para evaluar trayectorias individuales. De ese análisis surge que el 58,2% no presentó síntomas en los últimos tres años, pero un 41,8% sí manifestó algún grado de afectación. Entre ellos, un 5% lo padeció de manera persistente, un 12% en forma intermitente, un 6,4% mejoró y un preocupante 18% empeoró su estado de salud mental en 2024.
Las desigualdades sociales atraviesan con fuerza este fenómeno. El malestar psicológico alcanza al 39,5% de las personas en situación de pobreza, casi el doble que en los sectores no pobres (21,8%). También se observa una marcada diferencia por género: las mujeres, especialmente las jefas de hogar, exhiben niveles mucho más altos de ansiedad y depresión. Según la investigadora Solange Rodríguez Espínola, esto se vincula con roles de cuidado, responsabilidades familiares y condiciones laborales más precarias.
Otros factores asociados son la percepción negativa de la salud, la presencia de enfermedades crónicas y la falta de empleo. En este último caso, casi un tercio de las personas desocupadas reportó un inicio de síntomas psicológicos en el período analizado.
Los investigadores concluyen que la combinación de edad avanzada, problemas de salud y exclusión laboral conforma un perfil de alto riesgo para el deterioro de la salud mental, una problemática que se profundiza en un contexto económico y social adverso.
Fuente: SaberenSalud.