El infarto que cambió la vida de Casciari: «Nunca es tarde para cuidarse sin culpa»

El infarto que cambió la vida de Casciari: «Nunca es tarde para cuidarse sin culpa»

En el marco del Día Mundial del Corazón, el testimonio del reconocido escritor y narrador Hernán Casciari resuena como un llamado urgente a la autoescucha. El autor de Orsai revivió el infarto que sufrió en 2015, un episodio que, lejos de ser solo una crisis médica, se convirtió en el punto de inflexión que lo obligó a reevaluar su estilo de vida y desterrar la cultura del «dejar para después» la salud.

 

En una reciente conversación con la médica María Virginia Busnelli, Casciari compartió con conmovedora lucidez cómo se impuso la señal inesperada de su cuerpo: “No sentí un aviso previo. De golpe, el cuerpo puso un límite y no había negociación posible”. Este impacto repentino lo llevó a una internación y a un profundo proceso de autoconocimiento, donde la primera gran lección fue la más humana: “Aprendí que pedir ayuda no es una derrota”.

 

El escritor reflexionó sobre cómo creció en un entorno donde el bienestar y el autocuidado eran temas innombrables o fuera de agenda. Esta costumbre de desatender las señales llevó a que la salud tomara una dimensión profunda solo en la adultez, no como un mandato, sino como una búsqueda de conexión real entre lo que se siente y lo que el cuerpo exige. Casciari admitió haberse «cansado de mis propios engaños», una frase que resume la tendencia social a minimizar síntomas como el cansancio o las dificultades para dormir.

 

Hoy, Casciari predica la transformación posible. Adoptó el humor para enfrentar el miedo y encontró en la modificación gradual de sus hábitos (mejor alimentación, menos sedentarismo, controles periódicos) una práctica sostenida, no una imposición culposa.

 

El mensaje que Casciari regala en este Día Mundial del Corazón es un epílogo esperanzador para todos aquellos que posponen su bienestar: “Nunca es tarde para prestarse atención, para cuidarse sin culpa”. Su experiencia subraya que la prevención y el cuidado son un esfuerzo dinámico y personal que requiere, fundamentalmente, escuchar al cuerpo y encontrar motivación para el cambio a cualquier edad.