El Gobierno vetó la ley de emergencia pediátrica: repercusiones y argumentos

El Gobierno vetó la ley de emergencia pediátrica: repercusiones y argumentos

El presidente  Javier Milei, oficializó el veto total a la Ley de Emergencia Sanitaria de Salud Pediátrica, sancionada el 22 de agosto por el Senado con 62 votos a favor y 8 en contra.

 

La norma contemplaba medidas como recomposición salarial al personal de salud, exención del pago de Ganancias sobre guardias y horas extras, garantizar el funcionamiento pleno del Hospital Garrahan, y asegurar la continuidad del sistema de residencias médicas.

 

El Ejecutivo justificó el veto alegando que la ley “carece de un financiamiento genuino” y que su redacción es ambigua, lo cual podría generar arbitrariedad en su implementación. También sostuvo que profundizaría distorsiones salariales, comprometería programas esenciales, erosionaría la coparticipación federal y pondría en riesgo la estabilidad presupuestaria tanto nacional como de las provincias.

 

Se estimó que el impacto fiscal directo ascendería a los 115.030 millones de pesos para cumplir con los aumentos salariales planteados.

 

Por otra parte, los críticos del veto apuntan a que la medida debilita la salud pública infantil en un contexto ya complicado, y advierten que no garantizar los insumos críticos, vacunas, tecnología médica y condiciones salariales dignas profundiza la crisis estructural del sistema sanitario.

 

Asociaciones médicas, gremios de salud y personal del Garrahan ya anunciaron movilizaciones, anticipando que presionarán al Congreso para que rechace el veto presidencial. El próximo paso legislativo será que ambas cámaras del Congreso debatan si insisten con la ley vetada. Para eso, deberán levantar el veto con dos tercios de los votos.

 

En paralelo, el debate político y social se acelera: la decisión del Ejecutivo suma tensión en la disputa entre la prioridad del ajuste fiscal proclamada por el gobierno y las demandas crecientes por garantías básicas de salud, especialmente para la infancia.

 

Fuente: SaberenSalud.