Crisis sanitaria en Fuerzas de Seguridad: Denuncian falta de atención médica tras el cambio de obra social

Crisis sanitaria en Fuerzas de Seguridad: Denuncian falta de atención médica tras el cambio de obra social

La transición del sistema de salud que cubre al personal de Prefectura Naval y Gendarmería atraviesa su momento más crítico, con fuertes denuncias por falta de atención médica en distintas provincias del país, especialmente en la región mesopotámica. El reemplazo progresivo del IOSFA por el nuevo esquema encabezado por OSFFESEG, dispuesto por el Gobierno nacional, expuso fallas estructurales que hoy impactan directamente en miles de afiliados.

 

En provincias como Entre Ríos, Corrientes y Formosa, efectivos retirados, pensionados y familiares reportan la interrupción casi total de servicios médicos. Según los reclamos, desde mediados de 2025 numerosos prestadores privados dejaron de atender por falta de pago, lo que derivó en un escenario donde consultas, estudios y tratamientos deben abonarse de manera particular o, en muchos casos, directamente se postergan.

 

“La cobertura es prácticamente inexistente”, señalan afiliados que iniciaron acciones judiciales para garantizar prestaciones básicas. La situación es más grave en el interior, donde no existe infraestructura sanitaria propia y la atención depende casi exclusivamente de convenios con clínicas y profesionales privados.

 

El origen del conflicto se vincula con la crisis financiera del IOSFA, que pasó de un esquema superavitario a un fuerte endeudamiento, afectando su capacidad de sostener la red prestacional. En paralelo, el proceso de transición hacia OSFFESEG (previsto para desarrollarse en un plazo de hasta un año),  dejó un vacío operativo: el sistema anterior continúa formalmente vigente, pero sin recursos suficientes, mientras el nuevo modelo aún no logra consolidarse.

 

El nuevo esquema plantea un cambio de lógica, con mayor participación de prestadores privados y un esquema de cobertura más segmentado. Sin embargo, especialistas advierten que esta reconfiguración podría profundizar desigualdades, especialmente entre personal activo y retirado, o entre regiones con distinta oferta sanitaria.

 

El conflicto ya derivó en protestas, presentaciones formales ante autoridades y un creciente malestar dentro de las fuerzas. En algunos casos, los reclamos incluyen denuncias por abandono de persona ante la falta de acceso a tratamientos esenciales.

 

Mientras el proceso de reforma continúa, la situación en la Mesopotamia aparece como el indicador más sensible de un sistema en transición que, por ahora, no logra garantizar un derecho básico: el acceso efectivo a la salud.-