Corrupción en la Obra Social Militar: Investigan desvíos por $500 millones
El extinto Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) se encuentra en el centro de un creciente escándalo de corrupción tras la decisión del administrador actual, el coronel mayor Ariel Guzmán, de ampliar una investigación interna por graves irregularidades financieras. La pesquisa apunta al pago de certificados de obra por trabajos de remodelación en Mendoza y Córdoba que, según los relevamientos, nunca fueron ejecutados o presentan fallas estructurales críticas.
El foco de la investigación se centra en la gestión del médico mendocino Oscar Sagás, anterior presidente de la entidad. De acuerdo con la disposición oficial, se detectaron inconsistencias millonarias en la licitación pública N°24/2023, destinada a la puesta en valor de una farmacia y una subdelegación en la provincia de Mendoza. Aunque la empresa contratista recibió los pagos correspondientes, las inspecciones revelaron un escenario desolador: techos con filtraciones graves y sistemas de cloacas obstruidos, evidenciando que gran parte del presupuesto fue cobrado sin contraprestación real.
Un informe de la Unidad de Auditoría Interna (UAI) y la subgerencia de Contabilidad arrojó cifras alarmantes. El perjuicio patrimonial estimado asciende a $535.494.337, de los cuales más de 504 millones de pesos corresponden exclusivamente a pagos abonados en exceso. «Se verificó una falta absoluta de correspondencia entre los certificados emitidos y los trabajos efectivamente ejecutados», señala el documento técnico al que se tuvo acceso.
Además del caso mendocino, la lupa está puesta en la Residencia Cosquín, en Córdoba. Allí, la gestión anterior habría autorizado modificaciones contractuales que incrementaron los costos en un 34,6%, salteando la potestad del directorio.
Ante la contundencia de las pruebas, el coronel Guzmán ordenó a la Unidad de Sumarios concluir las indagaciones en un plazo de 30 días. El objetivo es determinar la responsabilidad penal y administrativa no solo de los inspectores de obra y la Comisión de Recepción, sino también de las máximas jerarquías de la institución. Mientras la nueva obra social (OSFA) comienza sus operaciones, la estructura residual del IOSFA debe enfrentar ahora una batalla judicial que busca recuperar los fondos desviados en lo que se perfila como un fraude sistémico contra los afiliados de las fuerzas armadas.