Alerta Sanitaria por Hantavirus: Confirman 9 muertes en Buenos Aires y Entre Ríos

Alerta Sanitaria por Hantavirus: Confirman 9 muertes en Buenos Aires y Entre Ríos

En las últimas semanas, Argentina atraviesa un escenario de preocupación sanitaria por la circulación activa del hantavirus, una infección viral zoonótica con alta letalidad transmitida por roedores silvestres, especialmente el llamado ratón colilargo, cuyo virus puede ser inhalado a través de partículas de orina, saliva o heces. La temporada de mayor transmisión en el país suele concentrarse entre la primavera y el verano, con picos entre noviembre y marzo.

 

Durante la “última temporada epidemiológica”, que abarca desde mediados de 2025 hasta los primeros días de 2026, el Boletín Epidemiológico Nacional confirmó 23 casos de hantavirus en todo el país, con 9 fallecimientos, lo que sitúa la letalidad cerca del 39 por ciento, por encima de años anteriores.

 

En el último mes, las provincias del centro y litoral argentino han sido foco de atención. En la provincia de Buenos Aires, los eventos más recientes generaron conmoción: una niña de 10 años, identificada como Mía Rodríguez, falleció por hantavirus en General Belgrano, convirtiéndose en la cuarta víctima mortal de la enfermedad en ese distrito en lo que va de 2026.

 

Además de este caso, días antes se notificaron otras tres muertes en territorio bonaerense a fines de diciembre: un hombre de 59 años en Chacabuco, un hombre de 33 años en Mar del Plata y un adolescente de 14 años en San Andrés de Giles, todos con diagnóstico confirmado de hantavirus.

 

En la región Centro, que incluye Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, las cifras oficiales ubican a Entre Ríos como la jurisdicción con mayor tasa de incidencia por habitante, y la zona se considera en situación de brote debido al número de casos confirmados comparado con umbrales epidemiológicos.

 

Los síntomas iniciales del hantavirus suelen incluir fiebre alta, dolores musculares, cefalea y malestar general, evolucionando en algunos casos hacia un síndrome pulmonar grave con dificultad respiratoria, que sin tratamiento oportuno puede ser fatal. No existe vacuna aprobada actualmente, por lo que la prevención se basa en evitar el contacto con roedores y sus secreciones, ventilar espacios cerrados, limpiar con precaución y aplicar medidas de control ambiental en zonas rurales o periurbanas.

 

Ante este panorama, las autoridades sanitarias nacionales y provinciales recomiendan intensificar la vigilancia epidemiológica, reforzar la educación comunitaria y ejecutar acciones de control vectorial para mitigar la propagación del virus durante los meses de mayor riesgo.