Alerta en Rosario: el suicidio entre adolescentes reclama respuestas urgentes
En Rosario, el incremento de casos de suicidio entre adolescentes prende una luz roja de urgencia en materia de salud mental. Datos del Ministerio de Salud de la Nación revelan que cada día un joven de entre 10 y 19 años se quita la vida, y ese número va en alza, especialmente en mujeres jóvenes.
La psiquiatra rosarina Estefanía Niccia señala que las consultas por trastornos de ansiedad, depresión e ideas suicidas se multiplicaron. “Hay mucha desesperanza”, advierte, al tiempo que enfatiza que el suicidio es prevenible. Escuchar, acompañar y facilitar el acceso a atención profesional son acciones clave.
Según un reporte del Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad de la Universidad Austral, durante 2023 murieron 148 chicas entre 10 y 19 años por suicidio, cifra que supera incluso los fallecimientos por accidentes (103) y por tumores (119).
Frente a esta realidad, el municipio de Rosario reforzó políticas de prevención. Desde abril, un Dispositivo de Soporte en Salud Mental actúa con operadores becados, muchos de ellos estudiantes de Psicología, integrados al equipo de emergencia local. Ante señales críticas -autolesiones, amenazas o ideación suicida- puede contactarse el servicio 107, con recepción por profesionales capacitados.
Las señales de alerta que no deben subestimarse son variadas: aislamiento, retraimiento, cambios drásticos de humor, alteraciones del sueño o apetito, abandono de actividades habituales o expresiones de desesperanza persistente.
La pospandemia profundizó vulnerabilidades ya existentes: el mayor uso de redes sociales, el distanciamiento presencial, la falta de motivación y el deterioro de la comunicación interpersonal han sumado presión al bienestar psicológico adolescente.
Niccia advierte que muchos jóvenes llegan tarde al tratamiento, con cuadros críticos. Insiste en que no existe una “píldora mágica”: el acompañamiento humano, la escucha activa y la intervención profesional temprana son pilares fundamentales para evitar tragedias evitables.
Fuente: SaberenSalud.