Un fallo judicial clave impulsa la inclusión escolar para niños con TEA
En una sentencia trascendental, la Justicia dio lugar a un amparo presentado por Rodrigo Rey, arquero de Independiente, y su pareja María Laura Cáceres, garantizando el derecho a la educación de sus hijos, uno de los cuales tiene diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA). Según la resolución del Juzgado de Garantías del Joven N° 3 de La Plata, la escuela —el Instituto José Manuel Estrada de City Bell— debe asegurar la continuidad educativa de ambos hermanos hasta completar sus ciclos lectivos, y además implementar ajustes razonables para acompañar las particularidades de Benicio, el menor que vive con autismo.
El tribunal calificó como discriminatoria la decisión del colegio de no renovar la matrícula, al estimar que no se apoyó en una «finalidad legítima» y ocasionó un impacto desproporcionado por la discapacidad.
Como parte del fallo, también se exige capacitación obligatoria en discapacidad y derechos humanos para todo el personal docente y administrativo, con el fin de evitar que este tipo de exclusiones vuelva a repetirse.
El conflicto comenzó en octubre de 2024, cuando la institución notificó a la familia que no renovarían la matrícula para 2025, alegando un argumento vinculado al “derecho de admisión”.
Para la abogada de la familia, Carla Junqueira, este fallo no solo protege los derechos de los hijos de Rey, sino que también puede sentar jurisprudencia en favor de otras miles de familias con niños que enfrentan barreras similares.
Organizaciones de apoyo a la comunidad TEA, como TEActiva, saludaron la medida, pues consideran que representa un avance legal concreto hacia una educación verdaderamente inclusiva.
Este fallo pone de manifiesto una demanda recurrente: que el sistema educativo no solo acepte la diversidad, sino que garantice entornos seguros, adaptados y respetuosos para todos los alumnos, especialmente para aquellos cuya neurodiversidad requiere mecanismos de acompañamiento.