El país aporta nueva evidencia sobre el cannabidiol en epilepsias resistentes
Un estudio multicéntrico realizado en el país volvió a poner en primer plano el potencial del cannabidiol (CBD) purificado como tratamiento adyuvante para epilepsias resistentes en la infancia. Con 551 pacientes seguidos durante casi tres años en 17 centros de salud —entre hospitales pediátricos y unidades especializadas— se trata del mayor relevamiento nacional hasta la fecha y uno de los más amplios de la región.
Los resultados locales son contundentes: más del 50% de los niños tratados logró reducir a la mitad la frecuencia de convulsiones, mientras un 14% alcanzó períodos libres de crisis. La mejoría clínica global —según escalas estandarizadas— superó el 60%, y cerca del 70% de los pacientes pudo disminuir o suspender otros fármacos antiepilépticos. Además del control de las crisis, médicos e investigadores destacaron avances en habilidades motoras, comunicación, conducta y calidad del sueño.
Estos hallazgos se alinean con la evidencia internacional. Ensayos controlados en síndromes severos como Lennox-Gastaut, Dravet y esclerosis tuberosa muestran que el CBD casi duplica la probabilidad de obtener reducciones significativas en convulsiones frente al placebo. Metaanálisis recientes respaldan su eficacia y reportan un perfil de seguridad aceptable, con efectos adversos mayormente leves: somnolencia, disminución del apetito y trastornos gastrointestinales. También advierten la necesidad de monitorear la función hepática en tratamientos prolongados.
Por fuera de los síndromes clásicos, estudios de “vida real” en niños y adultos permiten observar beneficios en epilepsias de diversa etiología, algo que también reflejó la experiencia local. Esto amplía el potencial alcance del CBD en pacientes que no encuentran respuesta en terapias convencionales.
El fármaco utilizado, un cannabidiol purificado aprobado por la autoridad regulatoria local, refuerza la posibilidad de incorporar esta alternativa de modo estandarizado dentro del sistema de salud. Los especialistas remarcan, sin embargo, que su uso requiere seguimiento profesional, ajustes de dosis y control clínico regular.
Con este nuevo estudio, el país suma evidencia robusta a un campo terapéutico en expansión y aporta datos valiosos para comprender el papel del CBD en epilepsias difíciles. Para cientos de familias, representa una opción concreta donde las alternativas disponibles siguen siendo limitadas.