Diagnóstico prenatal y cardiopatías congénitas: especialistas alertan por abortos sin asesoramiento adecuado
La Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) encendió una alarma frente a un fenómeno que preocupa a los especialistas: el aumento de interrupciones del embarazo basadas únicamente en la sospecha de una cardiopatía congénita detectada en estudios prenatales. Según el Consejo de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas del Adulto, en los últimos meses disminuyeron de manera notable las derivaciones hacia equipos especializados, un signo que coincide con consultas de segunda opinión y casos en los que los embarazos fueron interrumpidos sin un análisis clínico exhaustivo.
Los profesionales subrayan que, aunque existen cardiopatías con pronósticos graves, la gran mayoría cuenta con tratamientos altamente efectivos. Los avances en cirugía cardiovascular pediátrica, diagnóstico prenatal y manejo interdisciplinario permiten que más del 90% de los niños con cardiopatías congénitas llegue a la adultez con buena calidad de vida. Procedimientos como el Fontan-Kreutzer, el switch arterial o las reparaciones neonatales hoy posibilitan vidas activas, con estudio, trabajo y familia.
Especialistas como Judith Ackerman (Hospital Pedro de Elizalde) y Christian Kreutzer (Hospital Universitario Austral) coinciden en que esta tendencia responde, en gran medida, a falta de información y asesoramiento. Muchas decisiones se estarían tomando solo a partir de un ecocardiograma fetal, sin la evaluación integral de cardiólogos infantiles, cirujanos, hemodinamistas y equipos de medicina fetal.
El diagnóstico suele establecerse entre las semanas 18 y 22, momento clave para orientar a los padres, explicar riesgos y alternativas, y planificar el parto en centros preparados. En ocasiones, incluso, la sospecha inicial no se confirma o puede modificarse con el avance del embarazo.
Para la SAC, interrumpir un embarazo sin una evaluación interdisciplinaria rigurosa “carece de fundamento ético y científico” y desconoce los logros alcanzados por la medicina moderna. El mensaje central es claro: ante una sospecha de cardiopatía, el camino es la información, el acompañamiento y el acceso a centros especializados, no el temor ni la renuncia anticipada a una vida posible.
Fuente: SaberenSalud.